La portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Natalia Molano, expresó su respaldo a los esfuerzos que realiza Bolivia para superar la crisis social y política que afectó al país durante las últimas semanas.
Molano destacó la importancia de alcanzar soluciones mediante el diálogo pacífico y sin recurrir a la violencia.
“Estamos viendo que en estos últimos cuatro días desde el Estado de excepción ya están mejorando las cosas y respaldamos esas medidas (…), al mismo tiempo vemos que el Gobierno está avanzando en el diálogo pacífico con medidas cautelosas que no están promoviendo la violencia, que se están poniendo las cosas en orden”, dijo la funcionaria en entrevista con Unitel.
Estados Unidos
La valoración también coincide con una etapa de acercamiento entre ambos países. Desde la llegada de Rodrigo Paz al Gobierno, las autoridades bolivianas y estadounidenses han manifestado su interés en fortalecer el diálogo y la cooperación bilateral, destacando la necesidad de consolidar la democracia y la gobernabilidad.
En criterio de Molano, hay un intento de “desestabilización” por parte de algunos sectores, lo que calificó de preocupante para la región. Por lo tanto consideró necesario que todo los países asuman acciones al respecto.
“Cuando acontece una situación como la de Bolivia, tenemos que proteger la democracia, tenemos que estar unidos respaldando la gobernancia (sic) democrática”, reflexionó.
Bolivia
Durante las semanas más críticas del conflicto, el Ejecutivo boliviano insistió en la búsqueda de espacios de diálogo con los sectores movilizados y sostuvo que agotaría todas las instancias de negociación antes de adoptar medidas extraordinarias. “Voy a extremar todos los esfuerzos con el Gabinete para el diálogo, pero todo tiene un límite”, afirmó en su momento el presidente Rodrigo Paz.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, había reiterado que el Gobierno apostaba por una salida negociada y llegó incluso a garantizar condiciones para la instalación de mesas de diálogo con los dirigentes de las protestas. “La democracia no se negocia ni se dialoga, se defiende”, sostuvo entonces la autoridad.
El respaldo estadounidense se suma a otros pronunciamientos internacionales emitidos en las últimas semanas, en los que se destacó la necesidad de preservar la estabilidad democrática, respetar el orden constitucional y evitar acciones que profundicen la confrontación política en Bolivia.
