El tránsito hacia el tipo de cambio flexible está corrigiendo una distorsión de quince años, pero el costo del ajuste no se reparte de manera pareja. Así lo plantea el economista Juan Fernando Subirana, experto en finanzas digitales. En su criterio, el proceso avanza en la dirección correcta, pero a la vez deja expuesto a un grupo específico de actores económicos.
Un sector que el profesional identifica uno de los más impactados es el inmobiliario, donde la incertidumbre cambiaria suspende las decisiones de compra y venta. «Hoy por hoy no hay una oferta transparente y la demanda prácticamente se ha paralizado. Los compradores están a la espera de que se normalice o por lo menos se estabilice el tipo de cambio», describe. Y concluye observando que «es un sector que me parece de los más afectados en esta coyuntura».
La implementación del tipo de cambio flexible, que inició con una cotización de Bs 9,73 por dólar, ha generado un escenario de adaptación que ha dejado en una situación particularmente complicada a quienes suscribieron contratos en dólares y tenían en su economía personal la antigua referencia de Bs 6,96. Esta tensión se ha materializado en conflictos, como el ocurrido en Montero, donde compradores de una urbanizadora tomaron las oficinas de la empresa para protestar por el recálculo de sus cuotas.
Impactos diferentes
El saldo, sostiene, tiene grupos favorecidos de un lado y otros que salen perjudicados. «Lo positivo siempre va a estar del lado de los exportadores: es un estímulo, al final de cuentas, para traer divisas al país y poder estabilizar el flujo». El reverso alcanza a los importadores y, sobre todo, a quienes asumieron obligaciones en moneda extranjera. Es una situación que, en sus palabras, «pone en una situación comercial bastante intrincada a quienes habían fijado tarifas, precios, alquileres o anticréticos en dólares».
«Creo que se está llegando a sincerar el tipo de cambio. Es un proceso que está costando, evidentemente día tras día está subiendo. Pero debería llegar un momento en el que se estabilice y encuentre equilibrio», señala. Y advierte que ese punto de llegada seguirá siendo esquivo mientras persista el problema de fondo. «Obviamente va a ser complejo en la medida en que sigamos con déficit en la oferta de dólares».
Subirana anticipa además un traslado a precios. «No va a ser mucho, evidentemente, porque el dólar ya estaba en una cotización alta, pero sí va a haber un efecto inflacionario”, puntualiza. Al viernes pasado, el dólar oficial mostraba un valor de cambio de Bs 11,21.
