En el marco del análisis sobre los desafíos y oportunidades para fortalecer la competitividad logística del país, La Razón entrevistó al presidente ejecutivo de la Aduana Nacional, Alberto Soto, quien expone los avances alcanzados en materia de modernización, digitalización y facilitación del comercio exterior, además de las acciones que permitirán potenciar el transporte ferroviario y consolidar a Bolivia como un corredor logístico estratégico en la región.
-¿Cuál es la importancia estratégica del corredor ferroviario?
El corredor ferroviario constituye uno de los activos logísticos más importantes para el país, tiene el potencial de integrarse con los corredores hacia los puertos del Pacífico, convirtiendo a Bolivia en un verdadero articulador del comercio regional. Su desarrollo fortalece la competitividad nacional, diversifica las alternativas logísticas y genera mayores oportunidades para el comercio, la inversión y el desarrollo regional, además se debe considerar la reducción de los costos de flete por la modalidad de transporte.
-¿Cuál es la necesidad de modernizar procesos aduaneros para hacerlo competitivo?
La infraestructura por sí sola no garantiza competitividad. Es indispensable acompañarla con procesos aduaneros ágiles, digitalizados e interoperables que reduzcan tiempos, costos e incertidumbre para los operadores de comercio exterior. La facilitación del comercio debe convertirse en un elemento tan importante como la infraestructura física.
La Aduana Nacional, trabajó en propuestas de modificaciones de la Ley General de Aduanas que ayuden a dinamizar y facilitar el ingreso de las mercancías bajo el depósito temporal (que no es parte de ningún régimen) desde la definición de la Decisión 848 sobre armonización de los regímenes aduaneros de la Comunidad Andina.
-¿Cómo define el rol de Ferroviaria Oriental como infraestructura ya existente y operativa?
Bolivia cuenta con una ventaja importante: dispone de una infraestructura ferroviaria operativa hacia Brasil, administrada por un operador con amplia experiencia. Esta capacidad instalada constituye una base sólida sobre la cual pueden implementarse mejoras logísticas y aduaneras, evitando partir desde cero y permitiendo obtener resultados en plazos más cortos.
-Bolivia ha hablado durante décadas de convertirse en un puente entre el Atlántico y el Pacífico. ¿Estamos finalmente viendo pasos concretos para convertir esa aspiración en una realidad?
Sí. Hoy podemos afirmar que estamos dando pasos concretos para transformar esa aspiración histórica en una realidad. La articulación entre las entidades públicas, los operadores logísticos, el sector privado y organismos internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), está permitiendo identificar e implementar mejoras operativas, logísticas y normativas orientadas a consolidar el corredor bioceánico como una alternativa competitiva para el comercio regional. El desafío ahora es dar continuidad a estos avances y consolidarlos dentro de una política de Estado que trascienda las gestiones de gobierno.
Un ejemplo concreto de este proceso es la habilitación de Puerto Aguirre como puerto internacional bajo control aduanero, lo que constituye un hito para el comercio exterior boliviano. Si bien este puerto desarrollaba operaciones desde hace varios años bajo el régimen de zona franca, durante la presente gestión fue habilitado como zona primaria aduanera, permitiendo la realización de operaciones internacionales bajo control directo de la Aduana Nacional. Si bien aún existen aspectos normativos susceptibles de perfeccionamiento para potenciar plenamente su funcionamiento, este avance representa un paso decisivo para fortalecer la logística nacional, ampliar las alternativas de acceso a la Hidrovía Paraguay–Paraná y consolidar la posición estratégica de Bolivia como un eje de integración entre el Atlántico y el Pacífico.
-¿Qué importancia tiene para la Aduana Nacional la integración logística con Brasil dentro de la estrategia de comercio exterior del país?
La integración logística con Brasil representa una oportunidad estratégica para ampliar la conectividad internacional de Bolivia. Brasil constituye uno de los principales socios comerciales de la región y disponer de corredores eficientes favorece tanto el comercio bilateral como el tránsito internacional de mercancías hacia los puertos del Atlántico y del Pacífico.
-¿Qué ventajas geográficas tiene Bolivia frente a otros países que también compiten por captar el tránsito internacional de mercancías?
Bolivia posee una ubicación geográfica privilegiada en el centro de Sudamérica, lo que le confiere condiciones únicas para consolidarse como un eje de integración logística regional. Esta posición estratégica le permite conectar los principales mercados del continente mediante corredores multimodales que integran el transporte carretero, ferroviario, fluvial y, potencialmente, aéreo, facilitando el tránsito de mercancías entre el Atlántico y el Pacífico.
Una de las principales fortalezas del país es que ya cuenta con conexiones ferroviarias hacia el océano Pacífico, a través de los pasos fronterizos de Abaroa–Antofagasta y Charaña–Arica, lo que constituye una base importante para el desarrollo del corredor bioceánico. Asimismo, Bolivia dispone de acceso a la Hidrovía Paraguay–Paraná, mediante los puertos ubicados sobre el Canal Tamengo, permitiendo la conexión con el océano Atlántico.
En este contexto, uno de los desafíos estratégicos más importantes es la integración de las redes ferroviarias Oriental y Occidental. La materialización de esta conexión permitiría establecer un corredor ferroviario continuo entre el Atlántico y el Pacífico, articulando la infraestructura ferroviaria existente con la Hidrovía Paraguay–Paraná. Ello fortalecería significativamente la competitividad logística del país, ampliaría las alternativas para el comercio internacional y posicionaría a Bolivia como una plataforma de tránsito e integración regional de alto valor estratégico.
-¿Cuánto podría ganar Bolivia si logra consolidarse como un corredor logístico regional y no únicamente como un país de tránsito?
Los beneficios serían mucho mayores que la simple percepción de peajes o servicios de tránsito. Consolidarse como plataforma logística implica generar empleo, atraer inversiones, desarrollar servicios de valor agregado, fortalecer la industria logística nacional y aumentar la competitividad del comercio exterior boliviano.
-Tomando en cuenta al ferrocarril como solución, durante la inspección realizada junto al BID a Ferroviaria Oriental ¿qué potencial identificaron en el corredor ferroviario que conecta Bolivia con Brasil?
Durante la visita técnica se evidenció un importante potencial para fortalecer el corredor ferroviario mediante la optimización de la infraestructura existente, una mayor coordinación interinstitucional y la modernización de los procesos de control fronterizo. Se constató que el corredor cuenta con capacidades operativas que pueden ser aprovechadas de manera más eficiente mediante inversiones puntuales y la implementación de procesos logísticos integrados.
Asimismo, se observó que, en el lado brasileño, existe un área destinada al procesamiento de los documentos de embarque ferroviario (TIF/DTA), donde actualmente únicamente tiene presencia la autoridad aduanera. Esta situación genera demoras en la atención de las operaciones, debido a que las demás entidades de control y los operadores intervienen desde diferentes puntos.
En ese contexto, una de las principales oportunidades identificadas es la consolidación de un Nodo Logístico Integrado, en el que converjan todas las autoridades competentes y los operadores involucrados en la cadena logística, incluyendo las autoridades brasileñas. Este modelo permitiría implementar controles coordinados bajo el esquema de doble cabecera, país de ingreso–país sede, reduciendo tiempos de procesamiento, eliminando duplicidades en los controles y mejorando significativamente la eficiencia y competitividad del corredor ferroviario internacional.
-En un contexto donde los costos logísticos son cada vez más importantes ¿qué ventajas ofrece el transporte ferroviario frente a otras alternativas?
El transporte ferroviario ofrece importantes ventajas competitivas frente a otras modalidades de transporte, especialmente para el movimiento de grandes volúmenes de carga y recorridos de larga distancia. Entre sus principales beneficios destacan un menor costo por tonelada transportada, una mayor capacidad de carga, una menor huella ambiental y una mayor eficiencia energética, factores que contribuyen directamente a reducir los costos logísticos y fortalecer la competitividad del comercio exterior.
En un escenario donde la eficiencia logística es un elemento determinante para atraer flujos de comercio internacional, el ferrocarril se consolida como un componente estratégico para el desarrollo de corredores bioceánicos. Estas ventajas fueron resaltadas por Rafael Farromeque, Especialista Senior de la CAF, durante su visita a Bolivia en abril de 2026, cuando señaló que «el ferrocarril es siete veces más eficiente energéticamente que el transporte por camión y el transporte fluvial es veintiuna veces más eficiente que el ferroviario». Esta comparación demuestra la importancia de promover un sistema logístico multimodal, en el que cada modo de transporte aproveche sus fortalezas para lograr cadenas logísticas más eficientes, sostenibles y competitivas.
Para Bolivia, el reto consiste en integrar de manera efectiva el transporte ferroviario con la Hidrovía Paraguay–Paraná, la red carretera y los puertos del Pacífico, permitiendo ofrecer al comercio internacional corredores logísticos con menores costos, mayor previsibilidad y mejores tiempos de tránsito.
-¿Considera que Bolivia ha aprovechado suficientemente la infraestructura ferroviaria que ya posee o existe todavía un enorme potencial por desarrollar?
Todavía existe un amplio potencial por desarrollar. Si bien Bolivia dispone de infraestructura ferroviaria operativa, aún existen oportunidades para incrementar los volúmenes transportados mediante mejores conexiones intermodales, modernización tecnológica y una mayor integración de los procesos logísticos.
Asimismo, uno de los principales desafíos de largo plazo es lograr la integración física de las redes ferroviarias Oriental y Occidental. La consolidación de esta conexión permitiría conformar un corredor ferroviario continuo que vincule el Atlántico con el Pacífico, fortaleciendo la posición estratégica de Bolivia como eje de integración regional. En ese sentido, iniciativas orientadas a completar el tramo faltante entre ambas redes, cuya extensión ha sido estimada en aproximadamente 550 kilómetros, representan una oportunidad para potenciar la conectividad nacional y regional, ampliar la capacidad logística del país y consolidar un verdadero corredor bioceánico ferroviario.
La integración de ambas redes, acompañada de procesos aduaneros modernos, interoperables y eficientes, permitiría a Bolivia ofrecer un servicio logístico más competitivo, reduciendo tiempos y costos para los operadores de comercio exterior y generando mayores oportunidades de desarrollo económico para el país.
-¿Qué tan importante es contar con operadores ferroviarios experimentados para que los corredores internacionales funcionen eficientemente?
Es fundamental. La experiencia operativa permite mantener niveles adecuados de seguridad, continuidad del servicio y eficiencia logística. Los operadores especializados constituyen un elemento clave para brindar confianza a los usuarios internacionales.
-Cuando se habla de integración regional ¿el ferrocarril debería convertirse en una prioridad nacional?
Sí. El ferrocarril debe formar parte de una estrategia nacional de logística y transporte, complementándose con la infraestructura carretera, aeroportuaria y fluvial para conformar un sistema multimodal competitivo en el continente.
-¿Cuáles son los principales obstáculos aduaneros que hoy afectan la competitividad logística del país?
Los principales desafíos para fortalecer la competitividad logística del país no se limitan a la infraestructura física, sino que comprenden también la necesidad de continuar modernizando el marco normativo y los procesos aduaneros. En este contexto, resulta fundamental avanzar en la simplificación de procedimientos, la interoperabilidad entre las instituciones que intervienen en el comercio exterior, la digitalización integral de los procesos, una mayor coordinación binacional en frontera y la reducción de los tiempos de despacho y control.
Asimismo, es necesario impulsar una actualización de la Ley General de Aduanas y de su Reglamento, adecuándolos a las nuevas dinámicas del comercio internacional y a los compromisos de integración regional asumidos por el Estado boliviano. En particular, resulta importante armonizar la normativa nacional con el Código Aduanero del MERCOSUR, considerando el proceso de incorporación plena de Bolivia a este bloque, así como con la Decisión 848 de la Comunidad Andina (CAN), que promueve la armonización de los regímenes aduaneros entre los países miembros.
Uno de los aspectos que merece especial atención es la incorporación y fortalecimiento de la figura del depósito temporal, entendido como una etapa previa a la destinación aduanera que permite el almacenamiento de mercancías bajo control aduanero por un plazo determinado, de manera independiente del régimen aduanero al que posteriormente serán destinadas. Este mecanismo brinda mayor flexibilidad a la cadena logística, facilita la planificación de las operaciones de comercio exterior y contribuye a descongestionar los puntos de ingreso, mejorando la eficiencia y competitividad del sistema aduanero.
-¿Qué mejoras concretas podrían implementarse para reducir tiempos y costos en el movimiento de mercancías por ferrocarril?
Reducir los tiempos y costos en el transporte ferroviario requiere una combinación de mejoras tecnológicas, operativas y de coordinación institucional. Si bien Bolivia ha logrado avances importantes en la modernización de sus procesos aduaneros, aún existen oportunidades para incrementar la eficiencia del corredor ferroviario mediante las siguientes acciones:
- Consolidar la digitalización documental. La Aduana Nacional ha avanzado significativamente con la implementación del sistema SUMA, que permite la tramitación electrónica de la mayor parte de la documentación aduanera. No obstante, aún existen formularios que deben presentarse físicamente debido a lo establecido en acuerdos internacionales vigentes. La progresiva digitalización de estos instrumentos, en la medida que el marco jurídico internacional lo permita, contribuirá a reducir tiempos y costos operativos.
- Implementar el intercambio electrónico de información ferroviaria con Brasil. Actualmente, Bolivia mantiene el intercambio anticipado de información para el transporte carretero mediante el sistema SINTIA; sin embargo, esta interoperabilidad aún no se encuentra implementada para el transporte ferroviario. El desarrollo de un mecanismo de transmisión electrónica de los documentos TIF/DTA permitiría anticipar los controles, reducir los tiempos de procesamiento y brindar mayor trazabilidad a las operaciones ferroviarias binacionales.
- Fortalecer la gestión de riesgos. El uso de herramientas de análisis de riesgo y de inteligencia aduanera permitiría concentrar los controles en operaciones de mayor riesgo, agilizando el despacho de las cargas que presentan un adecuado historial de cumplimiento.
- Profundizar la coordinación de los controles fronterizos. La implementación de controles coordinados entre las autoridades de ambos países, bajo esquemas como el de doble cabecera (país de ingreso–país sede), evitaría duplicidades, optimizaría el uso de recursos y reduciría significativamente los tiempos de permanencia de las mercancías en frontera.
- Automatizar procesos operativos. La arquitectura tecnológica del sistema SUMA ofrece la flexibilidad necesaria para incorporar nuevas automatizaciones conforme se identifiquen oportunidades de mejora, reduciendo intervenciones manuales y fortaleciendo la trazabilidad de las operaciones.
- Consolidar nodos logísticos integrados. La integración física y operativa de las autoridades de control, operadores ferroviarios, concesionarios y demás actores de la cadena logística en un mismo punto de atención facilitaría la coordinación interinstitucional, disminuiría los tiempos de respuesta y generaría mayor previsibilidad para los operadores de comercio exterior.
En definitiva, el reto no consiste únicamente en modernizar la infraestructura ferroviaria, sino también en integrar tecnología, interoperabilidad, procesos simplificados y coordinación binacional, permitiendo que el corredor ferroviario Bolivia–Brasil opere con estándares internacionales de eficiencia y competitividad.
-¿Qué rol juega la digitalización en la modernización de los procesos aduaneros?
La digitalización es uno de los pilares de una aduana moderna, ya que permite agilizar los procesos, reducir tiempos y costos, fortalecer la trazabilidad de las operaciones y brindar mayor transparencia. En Bolivia, la implementación del sistema SUMA ha permitido avanzar significativamente en la gestión electrónica de los trámites aduaneros, optimizando el servicio a los operadores de comercio exterior.
El siguiente desafío es consolidar la interoperabilidad con las administraciones aduaneras de los países vecinos y con las demás entidades que participan en el comercio exterior, avanzando hacia una aduana cada vez más integrada, automatizada y sin papeles.
-¿La interoperabilidad entre las aduanas de Bolivia y Brasil podría convertirse en un factor decisivo para atraer más carga internacional?
Definitivamente sí. La interoperabilidad permitiría compartir información anticipada, reducir duplicidades, agilizar controles y brindar mayor previsibilidad a los operadores internacionales, elementos altamente valorados por el comercio exterior.
-¿Qué experiencias exitosas de otros países podrían replicarse en Bolivia?
Bolivia puede tomar como referencia diversas experiencias internacionales que han demostrado resultados positivos en la facilitación del comercio. En Centroamérica, la implementación del Tránsito Internacional de Mercancías (TIM) ha simplificado y digitalizado los procedimientos fronterizos, integrando en una sola plataforma a las autoridades de control de los países participantes.
Estas experiencias evidencian que la combinación de ventanillas únicas de comercio exterior, intercambio anticipado de información, controles fronterizos coordinados y procesos plenamente digitalizados constituye el camino para hacer más eficientes los corredores logísticos. Bolivia ya ha dado pasos importantes en esta dirección con la implementación del sistema SUMA, por lo que el siguiente desafío es fortalecer la interoperabilidad con los países vecinos y profundizar la integración regional.
-¿Cómo ve a la empresa ferroviaria: FOSA y la infraestructura existente?
Contar con infraestructura ferroviaria operativa representa una ventaja estratégica significativa. Muchos países deben realizar inversiones iniciales muy elevadas, mientras que Bolivia dispone de una plataforma sobre la cual puede acelerar su desarrollo logístico.
-¿Qué importancia tiene para el país contar con empresas ferroviarias que durante décadas han mantenido operativas estas rutas internacionales?
Es muy importante porque garantiza continuidad operativa, mantenimiento especializado y conocimiento acumulado sobre el funcionamiento del corredor internacional. Esa experiencia constituye un activo valioso para el país.
-¿Considera que la experiencia acumulada por operadores como Ferroviaria Oriental puede ser una ventaja competitiva para Bolivia?
Sí. La experiencia acumulada por operadores como Ferroviaria Oriental representa una ventaja competitiva porque facilita la implementación de mejoras, reduce curvas de aprendizaje y genera confianza entre los usuarios internacionales.
-Si mañana aumentara significativamente el flujo de carga internacional, ¿el sistema ferroviario actual estaría mejor preparado para absorber ese crecimiento que otras alternativas de transporte?
Para determinados tipos de mercancías, especialmente carga masiva y recorridos de larga distancia, el sistema ferroviario posee una mayor capacidad para absorber incrementos significativos en los volúmenes de carga de manera más eficiente que el transporte carretero. No obstante, para responder adecuadamente a una mayor demanda, será necesario continuar fortaleciendo la infraestructura ferroviaria, optimizando la coordinación logística e incorporando mejoras tecnológicas en los equipos de transporte.
En ese contexto, resulta fundamental modernizar el parque de vagones ferroviarios, incorporando unidades que faciliten y aceleren las operaciones de carga y descarga. Por ejemplo, el uso de vagones de descarga gravitacional o el transporte de mercancías a granel en contenedores Open Top permite realizar la transferencia directa hacia las barcazas con mayor rapidez, reduciendo tiempos de operación, costos de manipulación y permanencia en puerto. Estas mejoras incrementarían la eficiencia del corredor ferroviario–fluvial y fortalecerían la competitividad de Bolivia como un corredor bioceánico para el comercio internacional.
-Si Bolivia quisiera convertirse en un corredor bioceánico competitivo en los próximos años, ¿cree que será posible lograrlo sin aprovechar plenamente la infraestructura ferroviaria que hoy opera Ferroviaria Oriental?
Considero que sería muy difícil consolidar un corredor bioceánico verdaderamente competitivo sin aprovechar plenamente la infraestructura ferroviaria que actualmente opera Ferroviaria Oriental. El desarrollo de un corredor logístico de esta magnitud requiere una visión multimodal, en la que el transporte ferroviario, carretero y fluvial funcionen de manera integrada, maximizando las capacidades ya instaladas y reduciendo los costos logísticos.
Asimismo, es importante no solo fortalecer la infraestructura existente en el oriente del país, sino también modernizar nodos estratégicos como la estación ferroviaria de Viacha, que, por su ubicación y conectividad con los puertos del Pacífico, tiene el potencial de convertirse en un centro logístico de alto impacto para el comercio exterior. Su adecuación a las exigencias actuales del transporte internacional permitiría mejorar la articulación entre las redes ferroviarias, optimizar las operaciones de carga y consolidar un corredor bioceánico más eficiente y competitivo.
En definitiva, el desafío no consiste únicamente en construir nueva infraestructura, sino en potenciar y modernizar la que ya existe, integrándola bajo una estrategia logística nacional que permita a Bolivia aprovechar plenamente su ubicación geográfica privilegiada.
-Si tuviera que elegir una obra, una reforma o una decisión que podría cambiar el futuro logístico de Bolivia durante los próximos diez años, ¿cuál sería?
La decisión más transformadora sería implementar una política de estado de logística integrada que combine infraestructura moderna, digitalización de procesos, interoperabilidad internacional, simplificación normativa y coordinación permanente entre las instituciones públicas y el sector privado. Esa visión permitiría convertir a Bolivia en una plataforma logística regional y aprovechar plenamente su ubicación geográfica estratégica.
