Redacción
La ingesta de antiinflamatorios no estiroideos (Aine), como el ibuprofeno y el nanoproxeno, durante el primer trimestre del embarazo no están asociados a un mayor riesgo de defectos congénitos importantes. Así lo determina un estudio de la Universidad Ben-Gurion del Negev y los Servicios de Salud Clalit (Israel).
La investigación, que se ha publicado en la revista PLOS Medicine, incluyó 264.858 embarazos únicos registrados entre 1998 y 2018. De ellos, 20.202 embarazos (7,6%) estuvieron expuestos a AINE durante el primer trimestre. Los medicamentos más utilizados fueron ibuprofeno (5,1%), diclofenaco (1,6%) y naproxeno (1,2%).
Los autores identificaron las malformaciones congénitas mayores a través de registros clínicos, hospitalarios y de interrupciones del embarazo. Además, ajustaron los resultados según diferentes variables maternas y gestacionales, como edad, etnia, obesidad, diabetes, uso de ácido fólico y motivo de utilización de los AINE.
Los resultados mostraron que la exposición a estos fármacos no se relacionó con un aumento del riesgo de malformaciones congénitas
Los resultados mostraron que la exposición a estos fármacos no se relacionó con un aumento del riesgo de malformaciones congénitas mayores en general. La incidencia fue del 8,2% en los embarazos expuestos frente al 7% en los no expuestos, con un riesgo relativo ajustado de 0,99.
Tampoco se observó una asociación con defectos congénitos en sistemas orgánicos específicos, incluidos el cardiovascular, musculoesquelético, gastrointestinal, genitourinario o el sistema nervioso central. Asimismo, los análisis realizados no detectaron diferencias relevantes entre los distintos tipos de AINE ni relación entre la dosis acumulada y el riesgo de anomalías congénitas.
«Nuestros resultados ofrecen evidencia tranquilizadora de que el uso de AINE al inicio del embarazo no está asociado con malformaciones congénitas graves«, han afirmado los autores. «Estos hallazgos pueden ayudar tanto a las mujeres embarazadas como a los médicos a tomar decisiones informadas sobre el manejo del dolor y la fiebre al inicio del embarazo».
«Nuestros resultados ofrecen evidencia tranquilizadora de que el uso de AINE al inicio del embarazo no está asociado con malformaciones congénitas graves», han afirmado los autores
El Dr. Ariel Hasidim, por su parte, ha señalado la metodología empleada: «Una de las partes más interesantes de esta investigación fue encontrar una manera cuidadosa de abordar las lagunas en los datos del mundo real».
Sin embargo, se enfrentaron a un problema y es que «algunas personas podrían haber usado medicamentos comunes como el ibuprofeno sin que se registrara, lo que podría afectar los resultados».
Para solventar este inconveniente, ha agregado que lo abordaron «mediante un análisis especial para determinar si esta información faltante podría haber influido en nuestros hallazgos y de qué manera».
