“Es imposible un sistema sanitario del futuro con tecnología del pasado”

Nieves Sebastián Mongares
Gabriela Vázquez Vegas/Ana Fernández Agüero (Fotografía y vídeo)
“En un sistema sanitario cada vez más demandante, con más enfermedades crónicas y probablemente con una mayor sobrecarga ante la falta de profesionales en algunos casos, necesitamos apoyarnos en la tecnología para mejorar la productividad”. Estas fueron las palabras que expuso Pablo Crespo, secretario general de la Federación Española de Tecnología Sanitaria (Fenin), durante la inauguración de la jornada de presentación del ‘Informe Communis Medtech 2025’, fruto de las ideas expuestas durante las cuatro mesas redondas que conformaron la primera edición de los Ciclos Communis Medtech de iSanidad.

Todo ello, apuntó Crespo, en un momento en que “el entorno geopolítico y macroeconómico es cada vez más complejo”, lo cual demanda de una adaptación continua para garantizar el suministro y la calidad asistencial. Siguiendo este hilo, el secretario general de Fenin aseveró que “es imposible tener un sistema sanitario del futuro con tecnología del pasado”.

Y es que, como apuntó Luis de Haro, director general de iSanidad, este es precisamente el objetivo tanto de los ciclos Communis Medtech como del informe resultante de ellos, explorar fórmulas para dar respuesta a los retos pendientes a través del diálogo entre diferentes perfiles de las compañías del sector. “Se han tratado temas cruciales como el valor de la renovación tecnológica, la obsolescencia, la compra basada en valor… la tecnología sanitaria es parte esencial del sistema sanitario y para avanzar es necesario un trabajo conjunto y constructivo”, consideró De Haro. Por ello, aprovechó su intervención para agradecer a los participantes sus aportaciones, ahora recogidas en este documento.

Isabel Muñoz (Ingesa) valoró positivamente el Informe Communis Medtech, resaltando que sus conclusiones deben servir de punto de partida para trabajar en los retos pendientes

También en la inauguración intervino Isabel Muñoz, directora general del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), cuya sede acogió la presentación del informe. Muñoz consideró que las conclusiones del mismo deben servir de punto de partida para trabajar en algunos de los desafíos pendientes en el ámbito de la tecnología sanitaria, resaltando los puntos relativos a la compra basada en valor. “Este llega además en el momento de la conmemoración del 40 aniversario de la Ley General de Sanidad, que vino de la mano de Ernest Lluch para impulsar un sistema más eficaz y moderno”, expuso la directora del Ingesa animando a seguir esta senda.

Impulso a la tecnología sanitaria

Muñoz destacó las diferentes iniciativas puestas en marcha o canalizadas a través del Ingesa para impulsar el avance en tecnología sanitaria. Así, indicó que la entidad ha impulsado una estrategia de modernización tecnológica del Sistema Nacional de Salud iniciada en 2021 con el Plan Inveat (Inversión en Equipos de Alta Tecnología), financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, la cual permitió una inversión en 847 equipos de alta tecnología orientados a mejorar el diagnóstico precoz, la seguridad y la equidad en el acceso. La directora del Ingesa agregó que, tras la buena acogida del mismo, lanzaron el Plan AMAT-I (Plan de Acuerdos Marco de Alta Tecnología), cuyos acuerdos marco contemplan la adquisición de más de 2.500 equipos y un ahorro estimado de 40 millones de euros.

Actualmente, desde el Ingesa trabajan en el desarrollo de una segunda edición de AMAT-I, como explicó Muñoz, para reducir la obsolescencia, ampliar capacidades diagnósticas, disminuir brechas territoriales y mejorar la eficiencia. Este, aportó, también incorporar fórmulas como las relacionadas con el mantenimiento de equipos, arrendamiento y futuras soluciones con inteligencia artificial. Asimismo, indicó que se está avanzando en acuerdos marco relativos, entre otros, al uso de la inteligencia artificial en diagnóstico, teniendo en cuenta que se establezcan unos estándares de calidad comunes en el SNS garantizando la equidad entre territorios.

Planes como el Inveat o AMAT-I han impulsado la renovación de la tecnología sanitaria en diferentes ámbitos

“La renovación de la tecnología sanitaria ofrece técnicas menos invasivas, más seguras y que garantizan mejores diagnósticos, todo en beneficio de los pacientes”, afirmó Muñoz. Por ello, reiteró “el compromiso inequívoco del Ingesa con el avance hacia un nuevo horizonte en la apuesta común de las administraciones por una sanidad pública de calidad, eficiente y sólida”.

Por su parte, Pablo Crespo, puso en valor el rol del Ingesa, definiéndolo como “un vector de transformación en el cambio cultural hacia un sistema sanitario más innovador, apoyado en la tecnología y que apuesta por incorporarla de manera sostenible, facilitando la mejora de los resultados de salud”. Además, coincidió con Muñoz en la necesaria llegada de tecnología que abarque diagnóstico, tratamiento y seguimiento, resaltando su rol como aliada para ayudar al avance del sistema. Desde su perspectiva, recordó además, que el sector reclama un marco de indexación de los acuerdo que garantice la viabilidad de sus compañías.

No obstante, el secretario general de Fenin también enumeró algunas de las asignaturas pendientes. “Tenemos que responder a nuevas demandas del sistema, como las que atañen al entorno rural; a veces nos olvidamos de él y hay millones de personas que lo habitan y también merecen una atención sanitaria de calidad, subrayó. Otro desafío es que, como expresó, ha aumentado sustancialmente la esperanza de vida de la población, pero precisando que “por cada 12 meses que se alarga la vida de los ciudadanos, nueve pueden ser con discapacidad, por lo que tenemos que ser capaces de ofrecer a las personas mayores los mejores cuidados, y en esta etapa el uso de la tecnología es mucho más intensivo”.

Pablo Crespo (Fenin) resaltó el valor estratégico del sector de la tecnología sanitaria, tanto a nivel de salud de la población como a nivel económico y de empleo

Por todo ello, aseveró que el sector de la tecnología sanitaria es estratégico a nivel sanitario, pero también a nivel de país exponiendo algunos datos: “Nuestro sector factura ya 12.700 millones de euros en España, exporta 4.955 millones de euros y genera un valor añadido bruto directo a la economía española de más de 6.000 millones de euros”. Asimismo, es motor de empleo, por lo que Crespo apeló a la necesidad de apostar por que este crecimiento continúe.

En palabras de Crespo, “tenemos conocimiento, talento, ciencia, y un gran sector que apuesta por llevar soluciones al sistema sanitario, por resolver los retos clínicos de nuestros pacientes”. “En definitiva, somos un sector que permite que la sanidad funcione y evolucione, que cuida a las personas, pero también que genera valor para nuestra economía, crecimiento y prosperidad”, concluyó el secretario general de Fenin.

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