Nieves Sebastián Mongares
Gabriela Vázquez Vegas/Ana Fernández Agüero (Fotografía y vídeo)
La cirugía para la diástasis de rectos ha experimentado una evolución sustancial, surgiendo diversas opciones orientadas a restaurar tanto la funcionalidad, como la apariencia estética. Una de estas técnicas es la Reparación Endoscópica Preaponeurótica, conocida como REPA, cirugía mínimamente invasiva indicada para reparar hernias y diástasis de la pared abdominal.
El Dr. Federico del Castillo, especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, ejerciendo hace 22 años en la sanidad pública y en la privada, explica en este episodio del vídeo podcast de iSanidad realizado con el BD, que la REPA “se lleva a cabo a través de pequeñas incisiones en el abdomen, sin necesidad de entrar en el mismo, a través de las cuáles podemos reproducir la cirugía que se realizaba anteriormente para este tipo de patología, consistente en la reparación de las hernias de línea media asociadas a la distensión de la línea alba abdominal”.
Una de las principales ventajas que aporta la REPA es que ofrece una recuperación más rápida para los pacientes, quedando menos cicatrices respecto a las intervenciones abiertas que se realizaban antes. Y, para potenciar todavía más este punto, el Dr. del Castillo incide en que en casos seleccionados se pueden usar mallas reabsorbibles dado que permiten “una cicatrización más duradera, además de evitar la aparición de nuevas hernias”. El interés sobre su uso dentro de estas intervenciones se ha incrementado, dado que también promueven una menor inflamación y una mejor remodelación del colágeno.
Añadir mallas reabsorbibles en la REPA en pacientes candidatos permite una cicatrización más duradera y puede evitar la aparición de nuevas hernias
Asimismo, el Dr. del Castillo detalla las principales diferencias que existen entre el abordaje con cirugía abierta y con REPA para la diástasis de rectos. “Los abordajes abiertos implican grandes incisiones, aunque esencialmente es la misma cirugía que implica una reparación de las hernias y una aproximación de los músculos rectos abdominales, en la que los pacientes se beneficiaban de una resección del tejido dermograso sobrante”, explica. Por el contrario, añade, “la REPA es una técnica que reproduce estas maniobras pero que quizá está más indicada para esos pacientes que después de realizar esas pequeñas incisiones no necesitan grandes incisiones para retirar esos tejidos dermograsos”.
Profundizando sobre el papel de las mallas reabsorbibles en la REPA, el Dr. Del Castillo pone sobre la mesa varios aspectos. “Clásicamente, la gran experiencia que tenemos los cirujanos con las mallas reabsorbibles es en pacientes con más recurrencia de hernias o riesgo de infección; pero como todo, en la medicina, la utilización y experiencia con el material quirúrgico ha ido creando una sensación de seguridad que permite pensar en otro perfil de paciente que se podría beneficiar”, apunta. Y es que, como subraya, “estas mallas de reabsorción lenta, biosintéticas, han demostrado que crean una cicatrización segura y que son una opción excelente si no queremos que el paciente tenga una malla permanentemente en su organismo”.
Precisamente por su contribución a una recuperación optimizada y más rápida, también impactan positivamente a nivel de coste-efectividad, así como en la minimización del material protésico fijo que se implanta en el cuerpo del paciente.
