El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, aclaró que el Gobierno nacional aplicará de manera gradual las disposiciones contenidas en el Decreto Supremo que declara el Estado de Excepción en Bolivia, en el que se contempla la implementación de medidas extraordinarias específicas en determinados territorios donde las condiciones de seguridad así lo requieran.
“No existe toque de queda en ningún lugar del país. Si el día de mañana se tiene que aplicar alguna medida en un municipio o una región específica, se determinará mediante una resolución biministerial entre el Ministerio de Gobierno y el Ministerio de Defensa”, explicó la autoridad.
Justiniano señaló que el decreto establece restricciones de carácter general para todo el territorio nacional por un periodo de 90 días, entre ellas la prohibición de promover actos violentos, bloquear vías, obstaculizar el transporte de alimentos, medicamentos o combustibles, atacar infraestructura crítica o portar explosivos.
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Medidas estraordinarias
Explicó que el Gobierno también consideró la aplicación de medidas extraordinarias que podrán ser aplicadas de manera focalizada en áreas consideradas sensibles. Entre ellas mencionó restricciones temporales a la circulación y limitaciones a reuniones, siempre bajo criterios de gradualidad y de acuerdo con la evolución de la situación en cada región.
La autoridad remarcó que el objetivo principal del Estado de Excepción es restablecer la normalidad en el país y garantizar el abastecimiento de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles, afectados por más de 50 días de conflictos y bloqueos.
“El diálogo se mantiene abierto y finalmente tiene que prevalecer, pero también debemos garantizar que millones de bolivianos puedan trabajar, abastecerse y desarrollar sus actividades con normalidad”, aseguró la autoridad.
Además, Justiniano indicó que la implementación del decreto se realizará “con calma, sin apuro y haciendo las cosas bien”, priorizando la recuperación de la transitabilidad en las carreteras.
