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Justiniano insta a YPFB a dar certidumbre al sector productivo con el combustible

El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, afirmó que el principal desafío para garantizar la continuidad de la producción nacional es brindar certidumbre en el suministro de combustibles, por lo que instó a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a establecer una planificación clara sobre la distribución de carburantes para los distintos sectores productivos del país.

La autoridad señaló que la coordinación entre la estatal petrolera y los productores debe centrarse en informar con anticipación cuándo, dónde y en qué condiciones se atenderá la demanda, de manera que las actividades agrícolas y pecuarias puedan desarrollarse sin interrupciones.

«Yacimientos tiene que dar certidumbre al sector productivo. Tiene que decir si va a haber combustible o no, cuándo va a haber y dónde va a haber», sostuvo.

Justiniano comparó la necesidad de previsibilidad en el abastecimiento de combustibles con la incertidumbre que vivió el mercado cambiario meses atrás, cuando la cotización del dólar registraba constantes variaciones.

«Hace unos meses teníamos una incertidumbre tremenda con el dólar. Subía, bajaba… eso es justamente lo que Yacimientos debe evitar con el combustible», afirmó.

Vea: Es un mal endémico de estructura, hay que tomar decisiones

Certidumbre

El ministro explicó que la demanda de diésel y gasolina no es uniforme durante el año, ya que depende del calendario agrícola y de las necesidades específicas de cada actividad productiva.

Detalló que mientras algunas regiones se encuentran en época de cosecha, otras desarrollan labores de siembra, fertilización o fumigación, por lo que la distribución debe responder a esa dinámica.

«La demanda es variable en función de cada área o sector. No solamente es en el oriente, es en toda Bolivia. Yacimientos tiene que coordinar con los distintos sectores para entender cómo se está moviendo la producción», indicó.

En ese sentido, sostuvo que más que priorizar un volumen global de combustible, la estatal debe focalizar el abastecimiento en las zonas donde la actividad productiva lo requiera en cada momento.

Combustible

Justiniano también vinculó el suministro oportuno de combustibles con el comportamiento de los precios de los alimentos, al señalar que los desequilibrios entre oferta y demanda terminan reflejándose en el costo para el consumidor.

Como ejemplo, recordó que hace algunos meses existía una sobreoferta de pollo en Santa Cruz, lo que redujo los precios en esa región, mientras que en otras zonas del país la menor disponibilidad del producto provocó incrementos.

«Los precios se incrementan en función de la oferta y la demanda. Donde hay poca oferta y alta demanda, el precio sube», explicó.

Fenómeno de El Niño

Por otra parte, el ministro informó que el Gobierno trabaja desde hace más de un mes y medio en un plan de preparación frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño, en coordinación con el Ministerio de Defensa y organismos internacionales.

Señaló que Bolivia también impulsa acciones conjuntas con los países de Sudamérica en el marco del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), además de mantener conversaciones con la CAF, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y otros organismos de cooperación para gestionar apoyo técnico y financiero.

Según Justiniano, el objetivo es anticipar los impactos que este evento climático podría generar sobre la producción agropecuaria, la seguridad alimentaria y la economía de las familias bolivianas.

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