Mediante un pronunciamiento, la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol) cuestiona que el sector farmacéutico nacional no haya sido considerado en la elaboración y socialización del Plan General de Salud 2026 – 2030.
Pese a su rol estratégico como proveedor recurrente del sistema público de salud y actor fundamental para garantizar el abastecimiento de medicamentos en el país, la Cifabol lamenta que el Ministerio de Salud y Deportes haya dejado al margen al sector.
Sin la instancia, el Ministerio de Salud realiza reuniones con distintos actores para evaluar la posible implementación del plan.
“Cualquier política destinada a definir los mecanismos de abastecimiento, adquisición y acceso a medicamentos durante los próximos años debería incorporar necesariamente la experiencia. También las capacidades y propuestas de la producción nacional”, señala la Cifabol en su pronunciamiento.
De acuerdo con los lineamientos conocidos del Plan, se plantea modificar la normativa vigente para ampliar los mecanismos de compra directa de medicamentos. Asimismo, consolidar adquisiciones estratégicas mediante un comprador único -CEASS- y habilitar compras e importaciones directas desde mercados internacionales.
POLÍTICAS
Para la industria farmacéutica nacional, dice el comunicado, una política de estas características, si no contempla de manera expresa mecanismos de participación y fortalecimiento de la producción boliviana, corre el riesgo de profundizar la dependencia externa en medicamentos e insumos estratégicos, en lugar de avanzar hacia una mayor soberanía sanitaria mediante el desarrollo de capacidades productivas dentro del país.
La preocupación resulta aún mayor considerando el complejo contexto que enfrenta el sector desde 2023. Ha estado marcado por la inestabilidad en el acceso a divisas, las dificultades vinculadas al funcionamiento de la autoridad reguladora. También a los conflictos sociales y administrativos, así como el retorno de determinados procedimientos a modalidades presenciales.
Estos factores, menciona la nota, han incrementado los costos. Y, afectaron la planificación productiva y reducido la competitividad de una industria que genera empleo, inversión y capacidad tecnológica en Bolivia.
“En este escenario, convertir al Estado en un actor adicional de importación, sin establecer condiciones que prioricen de manera efectiva la producción nacional cuando exista capacidad instalada para atender la demanda, podría profundizar las asimetrías competitivas entre los medicamentos fabricados en Bolivia y los productos importados”.
PRODUCCIÓN NACIONAL
La Cámara recuerda además que el fomento a la producción nacional de medicamentos constituye un principio respaldado por el marco constitucional y legal del país. “Por ello, fortalecer a la industria farmacéutica boliviana no debe ser entendido únicamente como una política sectorial. Debe ser una decisión estratégica vinculada con la seguridad y soberanía sanitaria, el abastecimiento oportuno de medicamentos, la generación de empleo y el desarrollo productivo nacional”.
A través de la nota, la industria farmacéutica boliviana solicita al Ministerio de Salud y Deportes incorporar al sector en las instancias de diálogo. De esa manera, la institución busca participar en el análisis y definición del Plan General de Salud 2026-2030. Pide que se la convoque antes de avanzar en decisiones que puedan modificar estructuralmente el modelo de adquisición y abastecimiento de medicamentos del sistema público.
La institución ratifica su disposición a contribuir técnicamente en la búsqueda de soluciones. Y, que estas permitan garantizar el derecho de la población al acceso oportuno a medicamentos seguros y de calidad. Pero considera indispensable que estas soluciones sean construidas mediante un diálogo amplio, transparente y participativo. Piden que se reconozca a la producción nacional como un componente estratégico de la política sanitaria del Estado.
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“Garantizar medicamentos para los bolivianos y, al mismo tiempo, fortalecer la capacidad del país para producirlos debe ser parte de una misma política pública”, concluye el pronunciamiento de la Cifabol.
