Anuario iSanidad 2025
Dra. Carmen Rubio, presidenta asesora de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR)
Cada día, 800 personas reciben en España una noticia que lo cambia todo: tiene usted cáncer. Es una frase que irrumpe en la vida y la llena de incertidumbre. Pero junto a ella surge una palabra que hoy significa esperanza y posibilidades reales de curación: radioterapia. Más de la mitad de los pacientes con cáncer la necesitarán y en uno de cada tres casos será clave para lograr la curación.


Cada año, la radioterapia gana visibilidad y reconocimiento, consolidándose como un tratamiento moderno, eficaz y decisivo. Ha dejado de percibirse como una terapia complementaria para convertirse en una herramienta central orientada a la curación y a preservar la calidad de vida.
La radioterapia actual no tiene nada que ver con la del pasado. Ya no se trata de irradiar, sino de personalizar, planificar, medir y adaptar. Gracias a sistemas de imagen avanzados, inteligencia artificial y modelos predictivos, la radiación se dirige únicamente al tumor, respetando los órganos sanos.
La radioterapia actual no tiene nada que ver con la del pasado. Ya no se trata de irradiar, sino de personalizar, planificar, medir y adaptar
Se consigue así menos toxicidad, una recuperación más rápida y, en muchos casos, evitar cirugías agresivas. Para tumores seleccionados, tratamientos que antes duraban seis semanas pueden completarse en cinco días con la misma eficacia.
España vive un momento clave. Las inversiones públicas han permitido modernizar aceleradores, abrir unidades satélites en zonas que antes no tenían acceso y avanzar en la implantación de la protonterapia, una modalidad de radioterapia especialmente útil en tumores pediátricos, cerebrales y oculares. La apertura de estas unidades posicionará a España como referente internacional en radioterapia avanzada.
Pero hay algo aún más importante que la tecnología: las personas y la manera de trabajar juntos. Hoy sabemos que los mejores resultados se obtienen cuando la radioterapia se integra en un enfoque multidisciplinar.
Hoy sabemos que los mejores resultados se obtienen cuando la radioterapia se integra en un enfoque multidisciplinar
La curación no depende de una sola técnica o especialista, sino de la coordinación entre oncología radioterápica, radiofísica, oncología médica, cirugía, radiología, anatomía patológica, enfermería, nutrición o psicooncología. La radioterapia es una pieza fundamental de ese engranaje, tanto en tratamientos curativos como en aquellos orientados a prolongar la supervivencia o aliviar síntomas.
Además, la ciencia está demostrando que la combinación de radioterapia con otros tratamientos, especialmente la inmunoterapia, multiplica los efectos. La radioterapia no solo destruye células tumorales: puede estimular la respuesta inmunitaria del organismo, facilitando que la inmunoterapia actúe de manera más eficaz. La integración de ambas terapias abre una etapa apasionante: tratamientos más personalizados, más eficaces y con mayor potencial de curación.
Desde la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), el avance no se mide solo en tecnología, sino en impacto real en la vida de los pacientes. Nuestra estrategia se basa en investigación, formación, equidad y trabajo transversal.
Para hacer esto posible, SEOR ha creado Plataformas Interdisciplinares, espacios reales de colaboración entre oncólogos, radiofísicos, ingenieros, investigadores básicos, cirujanos y asociaciones de pacientes. Cada plataforma aborda un reto estratégico: investigación traslacional para convertir los avances del laboratorio en tratamientos reales; implantación de la protonterapia; uso de inteligencia artificial para anticipar respuestas y adaptar cada plan de radioterapia a cada persona; incorporación de la voz del paciente en la toma de decisiones; y garantía de que la innovación llega a todo el país con equidad.
SEOR ha creado Plataformas Interdisciplinares, espacios reales de colaboración entre oncólogos, radiofísicos, ingenieros, investigadores básicos, cirujanos y asociaciones de pacientes
La investigación actual ya no se centra solo en mejorar la tecnología, sino en personalizar y combinar tratamientos. Ya no importa solo el tamaño del tumor: estudiamos su biología, su genética, su microambiente e incluso cómo dialoga con el sistema inmunitario. La pregunta ya no es si un paciente puede recibir radioterapia, sino qué radioterapia necesita ese paciente concreto en ese momento concreto.
Ningún avance sería posible sin profesionales formados. La tecnología más sofisticada pierde valor si no hay expertos que sepan utilizarla. La formación continua de oncólogos radioterápicos, radiofísicos, técnicos y enfermería es lo que garantiza que cada paciente, viva donde viva, reciba un tratamiento de excelencia.
Y porque la equidad es una obligación ética, el Foro Interterritorial de SEOR busca analizar tiempos de espera, acceso tecnológico y resultados clínicos en cada comunidad autónoma para reducir diferencias. En cáncer, llegar tarde puede significar no llegar.
La radioterapia es tecnología, ciencia y precisión. Pero también es cercanía. Es el profesional que explica el proceso con claridad, la enfermera que acompaña, el técnico que recibe al paciente cada mañana con su nombre y una sonrisa. La tecnología trata el tumor y las personas cuidan a quien lo padece. La radioterapia no solo trata el cáncer. Da esperanza. Da tiempo. Da vida.





