Fátima del Reino Iniesta (Maspalomas, Gran Canaria)
Durante días, el cuerpo de quienes migran en patera resiste sin agua, sin comida y sobre una embarcación saturada en mitad del Atlántico. Cuando la travesía termina, algunas lesiones no responden al patrón clínico esperado. En Canarias, especialistas del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín han identificado una nueva entidad cutánea distinta al conocido pie de patera, marcada por edema doloroso, placas necróticas y afectación limitada a piel y tejido subcutáneo.
La Dra. Mónica Francés Monasterio, del servicio de cirugía plástica, estética y reparadora del hospital canario, denominó esta entidad celulitis necrosante estéril en el marco del 53º Congreso Nacional de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), durante la sesión Lesiones cutáneas y morbilidad asociada a la travesía en patera: una realidad visible en Islas Canarias. El cuadro ha sido descrito en un estudio observacional con 86 pacientes migrantes y presenta un manejo diferente al del pie de patera clásico.
El estudio incluyó a 86 pacientes atendidos en Canarias entre 2020 y 2022 tras travesías de hasta diez días desde la costa africana
«Somos el punto de entrada a Europa desde África», señaló la especialista, quien además recordó que las Islas Canarias se encuentran a unos 100 kilómetros de la costa africana y reciben cada año miles de personas que llegan por vía marítima tras travesías de entre siete y diez días «en condiciones extremas».
Una entidad diferente al pie de patera


La especialista explicó que muchos pacientes llegan tras varios días sin beber agua ni comer, e incluso inmovilizados para evitar caer al mar durante la travesía. Hasta ahora, el cuadro clínico más conocido asociado a estas travesías era el llamado pie de patera, una entidad similar al pie de trinchera descrito en soldados expuestos durante largos periodos a humedad e infecciones. El contacto continuado con agua contaminada con heces, orina y residuos favorece infecciones graves en los pies y puede derivar en amputaciones.
Sin embargo, el equipo comenzó a observar un patrón distinto. «Empezamos a ver que teníamos un cuadro que no se parecía nada a esto», indicó la Dra. Francés. Las lesiones presentaban un edema masivo acompañado de placas necróticas, pero sin los hallazgos infecciosos habituales.
La entidad clínica difiere del conocido «pie de patera» porque los cultivos son negativos y el origen parece inflamatorio
Según explicó la especialista, la principal diferencia respecto al pie de patera clásico es que esta nueva entidad parece tener un origen inflamatorio o relacionado con alteraciones hidroelectrolíticas, y no infeccioso. En la celulitis necrosante estéril, la afectación se limita a piel y tejido celular subcutáneo, mientras que el pie de patera puede comprometer músculo, hueso y otros tejidos profundos. Esto también modifica el tratamiento.
Un estudio observacional y descriptivo
Para analizar este fenómeno, el equipo desarrolló un estudio observacional y descriptivo entre 2020 y 2022, que continúa activo en la actualidad. La investigación incluyó a 86 pacientes que habían realizado una travesía en patera desde la costa africana y presentaban lesiones necróticas en extremidades edematizadas junto a mal estado general.
Los investigadores analizaron variables demográficas, gravedad inicial, necesidad de ingreso en medicina intensiva, días de hospitalización, infecciones concomitantes, variables quirúrgicas y resultados microbiológicos.
La edad media de los pacientes fue de 24 años, la mayoría eran varones y la duración media de la travesía alcanzó los 9 días. «Lo que objetivamos en todos los pacientes que desarrollaron el cuadro fue la deshidratación hipernatémica», subrayó la especialista.
La celulitis necrosante estéril se caracteriza por edema masivo, dolor progresivo y placas necróticas en zonas distales
Un total de 16 pacientes desarrolló esta entidad clínica. La estancia media hospitalaria fue de 13 días, el 16% precisó ingreso en medicina intensiva y un tercio requirió cirugía.
La Dra. Francés describió el cuadro como «un edema masivo, progresivo y sobre todo muy doloroso. Típicamente el músculo está respetado, cosa que no sucedía en las infecciones del llamado pie de patera», apuntó.
Durante la cirugía, los especialistas observaron que al incidir las lesiones no aparecía pus, sino «un líquido amarillo gelatinoso». Los cultivos intraoperatorios resultaron negativos y la necrosis no excedía la zona visible en la piel. «Cuando uno evacúa este líquido cesa el cuadro, cesa la progresión», explicó la Dra. Francés. En el 50% de los pacientes, la descarga inicial y las curas dirigidas fueron suficientes para resolver el problema sin necesidad de nuevas intervenciones.
Uno de cada tres pacientes precisó cirugía y el 16% tuvo que ingresar en medicina intensiva
La hipótesis apunta a la deshidratación extrema
El equipo mantiene actualmente un estudio prospectivo para profundizar en la fisiopatología del cuadro. La principal hipótesis relaciona la entidad con la ingesta de agua marina durante la travesía, la deshidratación hipernatrémica y la reposición agresiva de fluidos al llegar al hospital.
Según detalló la especialista, este proceso podría provocar la migración de líquido al tejido celular subcutáneo, aumentando la presión y colapsando los capilares que nutren la piel, lo que favorecería la necrosis distal. «Tenemos un cuadro clínico que hasta ahora no había sido publicado o al menos no habíamos reparado en él», afirmó.
La Dra. Francés insistió en la que «el reconocimiento precoz de este cuadro cambia mucho el manejo», señaló. La especialista también destacó el abordaje multidisciplinar realizado junto a medicina interna, dermatología, Cruz Roja y trabajadores sociales, tanto en el seguimiento clínico como en la atención social y humanitaria de los pacientes.




