Redacción
Las soluciones intravenosas tamponadas o balanceadas (sueros diseñados para parecerse más a la composición natural de la sangre) no reducen la mortalidad hospitalaria en comparación con el suero salino al 0,9%, según un análisis internacional, liderado por el Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid. Los resultados muestran que ambos tipos de fluidos ofrecen resultados muy similares en cuanto a supervivencia y daño renal agudo, aunque las soluciones ‘balanceadas’ sí producen menos alteraciones químicas en sangre, como exceso de cloro o acidosis metabólica.
“Las soluciones balanceadas parecen más fisiológicas y mejoran algunos parámetros analíticos, pero no hemos encontrado pruebas claras de que reduzcan las muertes en pacientes críticos”, señala el Dr. Francisco Delgado, intensivista del Hospital 12 de Octubre y primer autor de este estudio.
Ambos fluidos ofrecen resultados muy similares de supervivencia y daño real agudo
La revisión analizó 34 ensayos clínicos con un total de 37.859 pacientes adultos y pediátricos en estado crítico, siendo una de las evaluaciones más amplia y rigurosas realizadas hasta la fecha. En concreto, el estudio compara el suero salino tradicional con soluciones balanceadas, como Ringer lactato o Plasma-Lyte, diseñadas para parecerse más a la composición natural de la sangre.
En palabras del Dr. Jesús Barea, intensivista del Hospital 12 de Octubre y autor de correspondencia, destaca que “esta publicación ayuda a aclarar uno de los debates más importantes en el paciente crítico. Se aporta nueva evidencia sobre un tratamiento utilizado millones de veces al día en hospitales de todo el mundo. Sus resultados también deberían influir en futuras guías clínicas y en la elección de fluidos en las UCI. La sustitución del salino 0,9% por estos sueros no está justificada”.
El estudio muestra que las soluciones ‘balanceadas’ producen menos alteraciones químicas en sangre
En este sentido, los investigadores señalan que todavía hacen falta más estudios en grupos concretos de pacientes, como niños, personas con daño neurológico grave o pacientes con alto riesgo renal. Actualmente, hay decenas de ensayos clínicos en marcha cuyos resultados podrían modificar algunas conclusiones en el futuro.
La revisión es una actualización de un trabajo previo publicado en 2019 y forma parte de la Biblioteca Cochrane, una de las principales referencias internacionales en investigación médica.
