Redacción
El Ministerio de Sanidad ha alertado de que España registró 101 muertes asociadas a las altas temperaturas durante el pasado mes de mayo, la cifra más alta para este mes desde que existen registros y más de tres veces superior a la media de la última década. Por ello, el Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos de los excesos de temperaturas sobre la salud permanece activo desde el 13 de mayo y, en principio, hasta el 30 de septiembre, aunque podría prolongarse hasta el 15 de octubre.
«El problema ya no es únicamente que haga más calor. El problema es que el calor cada vez llega antes. Y cuando llega antes, nuestros organismos todavía no se han aclimatado y es cuando tenemos la percepción social de que el riesgo todavía no existe», ha advertido Mónica García durante la presentación del documento. Ha agregado que «los primeros episodios de calor extremo suelen tener un impacto sanitario especialmente elevado».
La ministra ha subrayado que el calor extremo «es una amenaza para la salud pública» y, en esta línea, ha recordado que, entre 2015 y 2025, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) estima en más de 27.500 los fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas. «Solo el año pasado fueron 3.832 personas, el segundo peor dato de toda la serie histórica», ha añadido.
«El problema es que el calor cada vez llega antes, nuestros organismos todavía no se han aclimatado y es cuando tenemos la percepción social de que el riesgo todavía no existe», ha advertido Mónica García
Además, ha destacado que en la actualidad, el verano dura «casi seis semanas» más que en los años 80 y, durante la última semana de mayo, se han registrado temperaturas entre 10 y 15 grados por encima de lo habitual para estas fechas. A su vez, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé un verano «más cálido de lo normal en buena parte de España».
La ministra, por su parte, ha declarado que «la pregunta no es solamente cuánto calor hará, la pregunta es cuándo llegará, cuánto durará y quién va a estar más expuesto. Y ese es, precisamente, el espíritu de este Plan de Calor».
Sanidad actualiza los umbrales de riesgo por calor
Este plan para combatir el calor incluye entre sus medidas un sistema de alertas a través de Meteosalud, que permite recibir por SMS o correo electrónico información diaria sobre el nivel de riesgo por calor y la previsión para los tres días siguientes.
El sistema establece cuatro niveles de riesgo (verde, amarillo, naranja y rojo) y divide España en 182 zonas para adaptar las alertas a las características de cada territorio. Como principal novedad este año, Sanidad ha recalculado los umbrales de temperatura asociados a un aumento de la mortalidad utilizando datos actualizados del periodo 2012-2023.
El sistema establece cuatro niveles de riesgo (verde, amarillo, naranja y rojo) y divide España en 182 zonas para adaptar las alertas a las características de cada territorio
Con ello, se ha observado un aumento promedio de 0,58ºC en los umbrales, lo que implica que «hace falta más calor para ver un aumento de la mortalidad», lo que «podría indicar que en algunas zonas de España nos estamos adaptando mejor a las temperaturas», ha concluido Tejero.
Sanidad alerta de que no toda la población afronta el mismo riesgo
Durante la presentación, la ministra ha señalado que «el calor no afecta por igual a todo el mundo» ni a «todos los lugares» del país, y ha incidido en que factores como las condiciones de vivienda, el nivel socioeconómico o la actividad laboral influyen directamente en la vulnerabilidad de las personas.
Además, ha incidido en que los niños son uno de los colectivos «más vulnerables» frente al calor extremo, lo que, a su juicio, «obliga a abrir la conversación» acerca de cómo adaptar los colegios, «diseñados para un clima del siglo XX», a la situación actual. Y ha señalado que «ha llegado el momento de preguntarnos por qué seguimos tolerando que en la infancia se considere algo que es inaceptable para los adultos».
La ministra ha señalado que «el calor no afecta por igual a todo el mundo» ni a «todos los lugares» del país
La ministra ha advertido de que los efectos del calor sobre la infancia, especialmente los menores de cuatro años, van más allá de los golpes de calor o las deshidrataciones. Según explicó, las altas temperaturas dificultan la concentración, reducen la capacidad de aprendizaje, afectan al rendimiento académico, alteran el descanso y repercuten negativamente en el bienestar emocional. «En cierto modo, el calor nos roba salud, pero también nos está robando oportunidades educativas», ha destacado.
Por ello, ha hecho un llamamiento a las comunidades autónomas para que impulsen sus planes de adaptación climática en los centros educativos: «Los alumnos y los profesores se están achicharrando ante la pasividad, cuando no directamente ante la dejación de funciones, de algunas de las administraciones».
Pero no es el único grupo poblacional que puede verse afectado, también mayores de 75 años, lactantes, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Por ello, Sanidad recomienda mantener una hidratación frecuente, evitar bebidas alcohólicas o con exceso de azúcar, permanecer en lugares frescos o climatizados, reducir la actividad física en las horas centrales del día y conservar los medicamentos en condiciones adecuadas para evitar que el calor altere su composición.
