Redacción
El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha respondido al “nuevo intento” de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de impulsar una liberalización de la farmacia “ajena a la realidad sanitaria y social de España”.
Competencia justifica en su evaluación de impacto la necesidad de relajar un marco regulatorio (tal y como defendió hace una década), uno de los más restrictivos según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y pide “flexibilizar la regulación sobre la propiedad de las oficinas de Farmacia, el acceso a la actividad y su ejercicio”. A lo que el CGCOF reprocha que el medicamento “no puede abordarse desde una visión exclusivamente mercantil ni someterse a una liberalización sin límites que ignora la realidad sanitaria, social y territorial de nuestro país”.
Al respecto, recuerdan que la red de farmacias es parte del Sistema Nacional de Salud (SNS) y “constituye un recurso sanitario esencial integrado en la atención a los ciudadanos”. Además, argumentan que la planificación farmacéutica no supone una barrera “arbitraria a la competencia, sino una garantía de equidad territorial y cohesión sanitaria” para que cualquier ciudadano tenga acceso al medicamento y la atención farmacéutica “en condiciones de igualdad”.
“Resulta especialmente preocupante que la CNMC continúe desde hace décadas insistiendo en una agenda de liberalización que cuestiona elementos esenciales del modelo farmacéutico español”
Ahora, la CNMC recupera “medidas ya planteadas y descartadas hace años” por el Ministerio de Sanidad y todas las autonomías en 2015 que, a juicio del máximo órgano colegial farmacéutico, suponen “desarticular el modelo español de farmacia y la salvaguarda que éste constituye para la protección de la salud y el acceso a los medicamentos en condiciones de equidad”.
“Resulta especialmente preocupante que la CNMC continúe desde hace décadas insistiendo en una agenda de liberalización que cuestiona elementos esenciales del modelo farmacéutico español”, critica el Consejo Farmacéutico.
La evaluación de impacto de Competencia recoge que de materializar sus medidas de liberalización se incrementaría el número de farmacias en España. Punto “completamente irreal” para los farmacéuticos, ya que la red de oficinas de farmacia es la más amplia de la Unión Europea, aseguran. Otros países europeos que han acometido esta relajación regulatoria en el sector se encuentran con “graves problemas de sostenibilidad y acceso real a los medicamentos con cierre de farmacias y modelos dominados por grandes cadenas verticales”. Como resultado se han extendido los “desiertos farmacéuticos” que impactan en especial sobre la población vulnerable como las personas mayores, las zonas rurales y aquellas con rentas bajas.
“El Consejo General considera que España no debe importar modelos que están provocando pérdida de cobertura sanitaria y debilitamiento de las redes farmacéuticas comunitarias”, zanja, recordando la importancia de defender el modelo de farmacia española, avalado “expresamente” por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) “por razones de salud pública, seguridad del paciente y garantía de abastecimiento”.
Las patronales farmacéutica y de distribución, en contra
Desde las organizaciones representativas de los empresarios y distribuidores farmacéuticos de gama completa también han reaccionado al informe de la CNMC. En el caso de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), ensalzan el modelo español de farmacia y critican que el debate sobre la planificación farmacéutica “no puede limitarse al número de oficinas ni a los criterios de apertura comercial. La planificación española se ha desarrollado históricamente con criterios de salud pública y equilibrio territorial, mediante parámetros poblacionales y geográficos que aseguran una implantación homogénea de la red”.
El informe pone el foco sobre medidas para aumentar el ahorro en el sistema sanitario. No obstante, desde FEFE advierten que “el debate no debe centrarse solo en estimaciones teóricas de ahorro económico o en el incremento del número de establecimientos”. No hay que olvidar, añaden, que cualquier reforma “debe analizar sus efectos sobre la distribución territorial de los recursos sanitarios, la accesibilidad de la población y la viabilidad de las farmacias que prestan servicio en entornos vulnerables”.
En esta línea se expresa también la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (Fedifar), que expresa su “total apoyo” al modelo español de farmacia. “La patronal recuerda que este modelo constituye un elemento clave para la cohesión sanitaria del país, ya que permite garantizar un acceso cercano, seguro y continuo a los medicamentos que necesitan todos los ciudadanos”, justifican.
“Ha transcurrido una década” desde que en 2015 y 2017 Competencia recomendase liberalizar el modelo de farmacia, y “desde entonces la colaboración entre distribución farmacéutica y oficina de farmacia ha demostrado su eficacia, garantizando el abastecimiento de medicamentos incluso en situaciones excepcionales o de emergencia sanitaria como la pandemia provocada por la Covid-19”, ha señalado su presidenta, Matilde Sánchez Reyes.



