Redacción
Madrid solo ha retenido al 35,3% de los médicos de familia y pediatras que acaban de terminar su formación MIR en la Comunidad de Madrid. De los 139 residentes convocados tras finalizar su formación especializada, únicamente 49 aceptaron una plaza en atención primaria, según han denunciado Amyts, sindicato mayoritario entre los médicos madrileños, y el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en CSIT Unión Profesional.
Ambas organizaciones sindicales consideran que estos datos reflejan el «fracaso» del Gobierno regional para atraer y fidelizar a los nuevos especialistas en medicina familiar y comunitaria y pediatría. Según SIME, la cifra supone un descenso muy significativo respecto a años anteriores: un 43% menos que en 2025 y un 48% menos que en 2024.
La secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, ha alertado de que solo un tercio de los nuevos especialistas ha optado por quedarse en la Comunidad de Madrid. «En el caso de Pediatría apenas ninguno ha presentado el currículum y en el caso de Medicina Familiar y Comunitaria tan solo un tercio de los que lo presentaron ha elegido los contratos que le ofertaba la Comunidad de Madrid», ha denunciado.
De los 139 residentes convocados tras finalizar su formación especializada, únicamente 49 aceptaron una plaza en atención primaria
En este sentido, el sindicato ha lamentado el «absoluto fracaso» del nuevo modelo de contratación en Atención Primaria que oferta el Gobierno regional a los MIR que han terminado su residencia, denominado ‘4+1’ (cuatro días en su centro de referencia y un quinto día en otros dispositivos asistenciales designados por la administración para cubrir necesidades de servicio).
Según ha recalcado la portavoz sindical, se trata de una situación que no puede «extrañar» con este tipo de contrato que, en opinión del sindicato, «está expulsando de forma sistemática a los profesionales». «Esto atenta contra la esencia de la Atención Primaria, contra la longitudinalidad de atención de los pacientes y sigue dejando desprotegida a poblaciones de centros que no están bien cubiertos como los de Aranjuez, que están en déficit respecto a los que sí que tenemos un médico de familia o un pediatra asignado», ha alegado Hernández.
Amyts denuncia que el contrato 4+1 «está expulsando de forma sistemática a los profesionales»
En este sentido, ha trasladado el rechazo absoluto del sindicato a esta modalidad de contratación. «Creemos que hay que hacer inversiones estructurales, cambios en el modelo de gestión, aportar mucho más presupuesto y dejar de gobernar en base a ocurrencias y parches», ha censurado.
Según ha remarcado la organización sindical, la Atención Primaria se erige sobre «la proximidad, la confianza y el seguimiento continuado» pero el ‘4+1’ «los desactiva en cinco días». «¿Qué sentido pedagógico o asistencial tiene formar especialistas en medicina para convertirlos el quinto día en refuerzos volantes que ni siquiera conocen el historial clínico de los pacientes que atienden?», se han preguntado.
A estas críticas también se ha sumado CSIT Unión Profesional, que ha tildado de «fracaso» las medidas de fidelización anunciadas por la Comunidad de Madrid. En su caso, han recordado que hay 33 plazas para residentes que finalizan en julio su formación «con desplazamiento obligatorio», el 21,29% de las 155 ofertadas. De ellas, según el sindicato, 21 han quedado sin cubrir.
Fátima Matute asegura que «los datos que tenemos desde luego son buenos» y que la región no deja plazas MIR vacantes
Desde la Consejería de Sanidad han reiterado que se trata de una media de carácter voluntaria y «en ningún caso obligatoria». En cambio, desde SIME, han recalcado que estos datos «evidencian» el rechazo de los nuevos especialistas «a unos contratos poco atractivos, marcados por la movilidad forzosa, los desplazamientos obligatorios y la falta de estabilidad real».
En su opinión, además, no resuelve la falta de profesionales en los centros de difícil cobertura. «Al contrario, fragmenta la asistencia, dificulta la longitudinalidad, impide la integración en los equipos, traslada al profesional el coste económico y personal del desplazamiento y no garantiza una solución estable para la población», ha alegado.
En este marco, desde SIME han exigido a la Consejería que retire los contratos «condicionados a desplazamientos obligatorios», que ofrezca condiciones laborales «competitivas», se refuercen los centros de difícil cobertura con medidas estructurales y se negocie con la representación sindical.
Amyts sostiene que la atención primaria necesita plazas fijas, compensación real y proximidad geográfica
Un proceso sin terminar
Por su parte, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha indicado que el proceso todavía no ha terminado y ha señalado que los datos en la región «son buenos» y no queda ninguna vacante.
En declaraciones en la Consejería, Matute ha subrayado además que en la región «es donde primero se terminan las plazas para hacer la residencia». «No nos quedamos con ninguna vacante, con lo cual eso es signo de que somos una región que atrae talento», ha remarcado.
«Los datos que tenemos desde luego son buenos, pero no nos conformamos y seguiremos luchando por retener a todas las personas para que hagan más grande nuestro Servicio Madrileño de Salud (Sermas)», ha insistido.
En este marco, ha subrayado que desde el Gobierno regional se hace «todo lo que está en su mano» para retener ese talento, «no solo fomentando la investigación, la educación, promoviendo las carreras según el perfil que más les guste, sino poniendo complementos atractivos y facilitando ese trabajo, escuchándoles», ha defendido.
SIME reclama retirar los contratos con desplazamientos obligatorios y ofrecer condiciones laborales «competitivas»
Además, ha recalcado que las primeras plazas del MIR se quedan siempre región y que hay muchos estudiantes que vienen a la región a formarse para luego volver a su comunidad de origen a ejercer. «En la Comunidad de Madrid lo que hacemos es trabajar para resolver los problemas de los profesionales», ha zanjado.
Datos de la consejería
Desde la Consejería de Sanidad han explicado que la Gerencia de Atención Primaria ha realizado un proceso extraordinario para atraer y fidelizar a los médicos que han finalizado este mes su formación, con 156 plazas de Medicina de Familia, un 23% menos que hace dos años «porque en los últimos años se han ido cubriendo estos puestos gracias a las iniciativas impulsadas por el Gobierno regional».
Desde el departamento que dirige Fátima Matute han destacado que el aumento de la cobertura de Medicina de Familia se está logrando «pese al gran número de jubilaciones debido a la edad de retiro de la generación del ‘baby boom’». En este sentido, han apuntado que el año pasado se contó con «el récord» de 176 médicos de Atención Primaria y 34 pediatras que se jubilaron.
También han puesto el acento en que el llamamiento se ha realizado poco antes de que comiencen las vacaciones estivales, condicionando la planificación tanto profesional como personal de muchos aspirantes.
La Consejería destaca incentivos de 480 euros al mes y pluses de 450 euros en centros de difícil cobertura
En este contexto, también han recalcado la batería de ventajas, tanto económicas como de otra índole, que ofrece la Comunidad para que estos especialistas opten por los centros madrileños. Entre los incentivos han recordado la compensación de 480 mes en nómina a médicos de familia y pediatras por pertenecer a categorías deficitarias.
También una compensación por las llamadas «agendas de absorción», retribuidas con 50 euros la hora, y en caso de trabajar en centros con dificultad de cobertura, un plus de 450 euros. Igualmente, han recordado, se facilita la asignación de turnos deslizantes (que comprenden parte de la mañana y de la tarde) para favorecer la conciliación familiar y la posibilidad de poder beneficiarse de los proyectos de investigación.
Finalmente, con respecto a Pediatría, han recordado que no existe una especialidad propia en Atención Primaria de Pediatría y que los MIR se forman principalmente en hospitales, que es su opción de contrato preferente.
