El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, expresó este lunes su respaldo a una eventual ampliación del Estado de excepción, cuya vigencia concluirá el 18 de septiembre, y anunció que su bancada aprobará el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Ojalá que se amplíe porque en realidad para mí el ampliar el Estado de excepción significa ampliar la paz y evitar que los radicales quieran nuevamente entrar a la desestabilización y a la confrontación entre los bolivianos”, afirmó Reyes Villa en contacto con los medios.
El alcalde sostuvo que la continuidad de la medida permitiría mantener la estabilidad del país ante los anuncios de movilizaciones y posibles nuevas medidas de presión.
El Estado de excepción fue decretado el 20 de junio, después de más de 50 días de bloqueos y movilizaciones que afectaron distintas regiones del país. La medida permitió reforzar las acciones para restablecer la circulación en las carreteras que todavía permanecían bloqueadas.
Su vigencia concluirá este viernes 18 de septiembre, mientras en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) se analiza una eventual ampliación por otros 90 días.
Reyes Villa también confirmó que los legisladores de su organización política APB-Súmate respaldarán el acuerdo entre el Gobierno y el FMI, que contempla un programa económico de 36 meses para Bolivia.
El acuerdo establece un financiamiento de aproximadamente $us 1.900 millones y forma parte de las gestiones del Gobierno para obtener recursos externos y enfrentar la crisis económica.
“Nosotros vamos a apoyar, vamos a aprobar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”, sostuvo el alcalde, al referirse a la posición que asumirá su bancada en el Legislativo.
El respaldo de Reyes Villa se produce en medio del debate sobre las medidas que debe adoptar el Gobierno para enfrentar la situación económica y garantizar recursos para el funcionamiento del Estado.
La posición del alcalde coincide con su llamado a preservar la estabilidad política y evitar que el país retorne a los escenarios de conflicto registrados durante los bloqueos de mayo y junio.
Mientras tanto, la eventual ampliación del estado de excepción permanece pendiente de una definición política y legislativa, en un contexto en el que también se discuten reformas económicas y constitucionales.
