más cribados, redes asistenciales y atención domiciliaria

Pablo Malo Segura
La Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha están reforzando sus estrategias para mejorar la atención al paciente oncológico, con iniciativas que abarcan desde la ampliación de los programas de cribado hasta nuevos modelos asistenciales basados en la coordinación y la atención domiciliaria.

En el marco de la campaña ‘28 días contra el cáncer’ impulsada desde iSanidad, que ha contado con varias mesas de expertos tituladas ‘La oncología según sus protagonistas. Conversando con asociaciones de pacientes, sociedades científicas, investigadores y consejerías’ y organizadas con el apoyo de BMS, Daiichi Sankyo y GSK, Almudena Quintana y Montserrat Hernández detallaron algunas de las principales medidas que están impulsando en sus respectivos territorios, con un objetivo común: ofrecer una atención más accesible, equitativa y centrada en el paciente.

En Castilla-La Mancha, Montserrat Hernández, directora general de Cuidados y Calidad del Sescam, explicó que están ultimando un Plan integral del cáncer que incorpora prevención, promoción de la salud, humanización, investigación e innovación, además de la evaluación de la experiencia del paciente mediante herramientas como PREMs (Patient-Reported Experience Measures) y PROMs (Patient-Reported Outcome Measures).

Por su parte, la Comunidad de Madrid está trabajando en la renovación de su estrategia oncológica, con varios ejes prioritarios, entre ellos el impulso de los cribados, la identificación precoz de pacientes de alto riesgo y el desarrollo de la medicina de precisión.

Impulso a los cribados y nuevas herramientas para aumentar la participación

Uno de los ámbitos donde más avances se están produciendo es el de los programas de cribado. En Madrid, su directora general de Asistencia, Almudena Quintana, destacó que el objetivo principal es aumentar la participación de la población. “Lo fundamental es garantizar que más pacientes accedan al cribado”, señaló. Para ello, se están implementando medidas como la digitalización de las invitaciones, el envío de recordatorios por SMS, la ampliación de horarios en centros de salud y la colaboración con farmacias para facilitar la recogida de kits de detección de cáncer colorrectal.

Además, la comunidad está ampliando progresivamente el rango de edad del cribado de cáncer de mama hasta los 45-74 años y extendiendo el programa de cribado de cáncer de cérvix a toda la población. También destaca el programa Cassandra, orientado a la detección precoz del cáncer de pulmón y al abordaje del tabaquismo. De cara al futuro, Almudena Quintana ha señalado que el cribado de cáncer de próstata es el siguiente que se puede incorporar. “Tenemos que buscar la cohorte que se va a beneficiar y cuadrar la población diana cuando se demuestre que es coste-eficiente”.

El acceso y la alta participación de los ciudadanos en los programas de cribado son claves, al mismo tiempo que desde las autonomías se despliegan campañas de sensibilización

En Castilla-La Mancha, los programas de cribado de mama y colon también están consolidados, con una alta participación en el caso del cáncer de mama. Hernández señaló que en algunas zonas se alcanza hasta un 90% de participación, con una media cercana al 78%. No obstante, reconoció que aún hay margen de mejora en el cribado de colon, donde se están impulsando campañas de sensibilización y medidas para facilitar el acceso, como la ampliación de horarios o la colaboración con farmacias.

En el ámbito de la innovación, ambas comunidades coincidieron en que el principal reto es organizativo. Según señaló Quintana, “una vez que el Ministerio pone precio, se hace al día siguiente”. En este sentido, destacó la importancia de trabajar de forma anticipada en la coordinación de protocolos y en la preparación de los centros sanitarios, de modo que la implantación sea ágil y equitativa. Hernández incidió en la necesidad de colaboración entre comunidades y de trabajo en red para garantizar que todos los pacientes tengan acceso a la innovación, independientemente de su lugar de residencia.

Redes asistenciales y atención domiciliaria para acercar la atención al paciente

Más allá de las estrategias generales, ambas responsables compartieron experiencias concretas que han contribuido a mejorar la atención al paciente oncológico. En Castilla-La Mancha, Hernández destacó la creación de redes de expertos en áreas como cuidados paliativos y oncología pediátrica, así como el desarrollo de escuelas de salud que implican a pacientes y familias. “La red de expertos nos hace mejores”, afirmó.

También mencionó el proyecto Únicas, que permite que “viaje el dato y no el paciente”, facilitando el acceso a la atención especializada sin necesidad de desplazamientos. A ello se suma un proyecto de investigación en Toledo que evalúa nuevas técnicas de cribado de cáncer de mama menos invasivas, y diversas iniciativas de humanización de espacios hospitalarios en colaboración con asociaciones.

Por su parte, Quintana destacó dos proyectos clave en Madrid. El primero es la Red oncológica madrileña, que coordina a todos los hospitales y permite avanzar en equidad, intercambio de conocimiento y estandarización de la asistencia.

El segundo es la hospitalización a domicilio y el hospital de día en casa, un modelo que ha supuesto “un antes y un después” en la atención oncológica. “El paciente no quiere venir al hospital… está más cómodo en su casa”, señaló, destacando los beneficios en calidad de vida y reducción de complicaciones.

Las iniciativas compartidas reflejan una tendencia clara: avanzar hacia modelos más coordinados, accesibles y centrados en el paciente, donde la innovación se combine con nuevas formas de organización asistencial para mejorar los resultados y la experiencia de las personas con cáncer.

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