El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reveló que fue sometido a un tratamiento para un tumor maligno de próstata detectado en etapa temprana durante un chequeo médico de rutina, realizado meses después de una cirugía por agrandamiento benigno de próstata en diciembre de 2024.
La información fue divulgada por el propio mandatario a través de un extenso comunicado publicado en sus redes sociales, acompañado de su informe anual de salud. Aunque no precisó la fecha exacta del procedimiento, aseguró que el tratamiento fue exitoso y que la enfermedad no dejó secuelas. “Gracias a Dios, también superé esto”, escribió.
Según detalló, el tumor —de menos de un centímetro y sin metástasis— fue detectado de manera temprana, lo que permitió una intervención oportuna. Netanyahu explicó que los médicos le ofrecieron la posibilidad de monitorear la lesión sin tratamiento inmediato o proceder directamente con una intervención, optando por esta última alternativa. “Cuando me informan a tiempo sobre un posible peligro, quiero actuar de inmediato”, afirmó.
¿Cómo ha evolucionado su salud?
El informe médico concluye que el líder israelí, de 76 años, se encuentra en buen estado general de salud, con resultados normales en análisis de sangre y pruebas de condición física. Asimismo, se destacó que su corazón funciona adecuadamente y que no ha presentado complicaciones desde la implantación de un marcapasos en julio de 2023.
Netanyahu también explicó que decidió retrasar la publicación de su informe médico durante dos meses, argumentando que buscaba evitar que Irán utilizara su estado de salud para difundir “propaganda falsa” contra Israel. Durante los momentos más intensos de los combates en marzo, circularon versiones no confirmadas en internet sobre su supuesta muerte o heridas.
En su mensaje, el primer ministro estructuró su comunicación en tres puntos clave:
«1 — Gracias a Dios, estoy sano.
2 — Estoy en excelente forma física.
3 — Tuve un pequeño problema médico con la próstata que fue tratado por completo».
El mandatario agradeció expresamente al equipo médico del Hospital Hadassah por la atención recibida y aprovechó para hacer un llamado a la población: “Cuiden su salud. Háganse revisiones y sigan las instrucciones de los médicos”.
El anuncio se produce en medio de un contexto regional marcado por tensiones con Irán, país al que el propio Netanyahu señaló indirectamente al justificar la demora en la divulgación de su estado de salud.
El mensaje concluyó con una referencia espiritual en la víspera del Shabat, en la que el primer ministro expresó una oración “por la paz de nuestros heridos de cuerpo y alma”, enviando además un “cálido abrazo” y deseos de pronta recuperación a quienes se encuentran afectados por el conflicto.


