Según un correo electrónico filtrado por la agencia Reuters, el Pentágono puso en evidencia tensiones sin precedentes entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, al detallar una serie de opciones para castigar a países que, según Washington, no respaldaron sus operaciones durante la guerra con Irán.
De acuerdo con un funcionario estadounidense citado por la agencia, el documento refleja la frustración dentro de la administración por la negativa de varios aliados a conceder acceso a bases, derechos de sobrevuelo y apoyo logístico —conocidos como ABO— en el marco del conflicto. Según el mismo funcionario, el correo subraya que este tipo de cooperación es “el punto de partida absoluto para la OTAN”, lo que evidencia el nivel de exigencia de Washington hacia sus socios.
Entre las medidas evaluadas figura incluso la posibilidad de suspender a países considerados “difíciles” de posiciones clave dentro de la alianza, una opción que, aunque de alto impacto político, choca con las limitaciones legales del bloque. En la OTAN hay un tratado fundacional que no contempla mecanismos formales para suspender a un Estado miembro.
El trasfondo de estas tensiones está marcado por las críticas del presidente Donald Trump, quien ha cuestionado abiertamente a los aliados por no participar en operaciones como la reapertura del estrecho de Ormuz, cerrado tras el inicio de la guerra aérea el 28 de febrero. “¿No harías lo mismo si estuvieras en mi lugar?”, declaró en una entrevista, al ser consultado sobre la posibilidad de retirar a Estados Unidos de la OTAN.
No obstante, el correo interno no plantea explícitamente una salida estadounidense de la alianza ni el cierre de bases en Europa, aunque deja abierta la discusión sobre una eventual reducción del compromiso militar en el continente.
¿Qué países podrían ser suspendidos?
España aparece como uno de los focos de tensión, tanto por su negativa a aumentar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB como por su postura frente al conflicto. Según el documento, una eventual suspensión tendría un impacto más simbólico que operativo, pero enviaría un mensaje contundente al resto de aliados.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, restó importancia al informe al afirmar: “No nos basamos en correos electrónicos. Nos basamos en documentos oficiales”, y defendió que su país es un “socio leal” de la OTAN.
¿Estados Unidos retiraría su apoyo al reconocimiento de las Malvinas?
El debate también se extiende al plano geopolítico más amplio. El memorando contempla revisar el respaldo diplomático de Washington a territorios europeos en disputa, como las Islas Malvinas, administradas por el Reino Unido pero reclamadas por Argentina. Este punto adquiere relevancia en un contexto donde el presidente argentino, Javier Milei, mantiene una relación cercana con Trump.
La referencia revive el antecedente de la Guerra de las Malvinas, un conflicto breve pero sangriento entre Argentina y el Reino Unido que dejó cientos de muertos y cuya disputa territorial sigue sin resolverse.


