Redacción
El Ministerio de Sanidad ha advertido de un repunte del 8,3% de tuberculosis en España en 2024, con un total de 4.270 casos autóctonos, lo que supone una tasa de 8,8 casos por cada 100.000 habitantes. No obstante, la incidencia se mantiene un 17% por debajo de los niveles registrados en 2015.
Con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, los datos publicados por el Instituto de Salud Carlos III (Isciii) y la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave) muestran que el 64% de los casos corresponde a hombres, mientras que la mitad afecta a personas nacidas fuera de España.
España registró 4.270 casos de tuberculosis en 2024, con una tasa de 8,8 por 100.000 habitantes
El análisis del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII señala que el aumento de la tasa de notificación ha sido más acusado en menores de 15 años y en población extrajera. Para el Ministerio, esta evolución evidencia una mayor complejidad en el abordaje de la enfermedad, debido a cambios en los patrones de vulnerabilidad y a las dificultades en el seguimiento de los casos, una situación similar a la de otros países con un contexto epidemiológico comparable.
Asimismo, Sanidad advierte de que, desde 2021, se observa una tendencia ascendente, con cuatro comunidades autónomas que ya superan las tasas registradas en ese año. En este contexto, el Ministerio subraya que el Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestra que, aunque a nivel global en 2024 se produjo un descenso del 2% en los nuevos casos, esta evolución no ha sido homogénea. En la Región Europea se ha observado un aumento de los casos en los últimos años tras la pandemia de Covid-19, lo que indica una reactivación de la transmisión.


El aumento se concentra en menores de 15 años y personas nacidas fuera de España
Andalucía recupera niveles prepandemia
Andalucía ha registrado 723 casos de tuberculosis en 2025, consolidando una tendencia ascendente desde 2021 y recuperando niveles similares a los de 2019, según datos de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias. En comparación, en 2024 se notificaron 644 casos, frente a los 657 registrados en 2019, lo que refleja una normalización en la notificación tras la pandemia de Covid-19.
La comunidad dispone de un protocolo específico a través del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía (Svea), basado en la notificación obligatoria y el seguimiento de los casos. Este sistema integra información clínica y microbiológica para mejorar la detección precoz y la calidad de los datos.
Cuatro comunidades autónomas ya superan las tasas registradas en 2021
Entre las actuaciones clave destaca el estudio de contactos, fundamental para identificar nuevos casos y limitar la transmisión. Asimismo, se refuerza el seguimiento clínico de los pacientes para garantizar la correcta finalización del tratamiento. El protocolo también contempla la coordinación entre niveles asistenciales y salud pública, así como la investigación de posibles brotes, lo que mejora la capacidad de vigilancia, prevención y control de la tuberculosis.
Europa mantiene una brecha del 20% en la detección
Un informe de la OMS Europa y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (Ecdc) advierte de que «una de cada cinco personas con tuberculosis en la Región Europea sigue sin ser detectada por los servicios de salud. Esto no solo representa un fallo en la detección, sino también una oportunidad perdida para tratar la enfermedad antes, prevenir el sufrimiento y detener la transmisión», ha señalado Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa.
El documento subraya que esta brecha diagnóstica limita el acceso al tratamiento y favorece la transmisión comunitaria. En 2024 se notificaron 161.569 casos en la región, aunque solo se identificó el 79% de los casos estimados.
Uno de cada cinco casos de tuberculosis en Europa no se detecta, según la OMS y el Ecdc
En la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE), el progreso sigue siendo limitado. Aunque las tasas se han estabilizado, persisten problemas en el seguimiento clínico, ya que uno de cada cinco pacientes no recibe evaluación tras un año de tratamiento.
El informe también alerta de que Europa concentra una alta carga de tuberculosis resistente a la rifampicina y multirresistente, con cifras muy superiores a la media global. En 2024 se confirmaron 26.845 casos resistentes en la región, mientras que en la UE/EEE se registraron 817 casos. En términos relativos, el 23% de los nuevos casos en Europa presenta resistencia, frente al 3,2% a nivel mundial.
Europa concentra una elevada carga de tuberculosis resistente a los fármacos
Estas cepas requieren tratamientos más largos y complejos, con menor tasa de éxito. En la UE/EEE, la tasa de curación en estos casos es del 56%. El informe advierte de que el retraso diagnóstico y el fracaso terapéutico favorecen la propagación de cepas resistentes, lo que obliga a reforzar tanto la detección precoz como el seguimiento clínico.
Enfoque intersectorial para el control de la tuberculosis
Sanidad, a través de la División de Control de VIH, ITS, hepatitis virales y tuberculosis (Dcviht), coordina a nivel nacional las estrategias de prevención y control de la tuberculosis. Según destaca, el abordaje de esta enfermedad requiere un enfoque intersectorial que integre a todos los agentes implicados en el control de la infección y la enfermedad.
Sanidad refuerza un enfoque intersectorial para avanzar hacia la eliminación de la tuberculosis antes de 2030
En este marco, el Grupo de Gobernanza Multisectorial de la tuberculosis articula la coordinación entre instituciones a través de dos estructuras: un Comité Institucional, integrado por representantes de las comunidades autónomas, el Ministerio de Sanidad, el Instituto de Salud Carlos III y otros departamentos ministeriales y organismos públicos, y un Comité Técnico, formado por sociedades científicas y organizaciones de la sociedad civil.
El Ministerio subraya que la actualización del Plan de Prevención y Control de la Tuberculosis para el periodo 2026-2030 se alinea con los compromisos internacionales y tiene como objetivo impulsar y coordinar las actuaciones necesarias para avanzar hacia la eliminación de la tuberculosis como problema de salud pública en España antes de 2030, así como reducir el estigma y la discriminación asociados a esta enfermedad.
Asimismo, el Ministerio de Sanidad apunta que desarrolla actuaciones específicas mediante convenios de colaboración con la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) y Cruz Roja Española. Estas iniciativas incluyen acciones de formación dirigidas a profesionales sanitarios, actividades de sensibilización y elaboración de documentos técnicos, así como programas de información y prevención que incorporan la dimensión social de la tuberculosis.


