Durante décadas, Ali Larijani fue el rostro tranquilo y pragmático del establishment iraní: un hombre que escribió sobre el filósofo alemán del siglo XVIII Immanuel Kant y negoció acuerdos nucleares con Occidente. Su perfil combinaba erudición académica, vínculos clericales y experiencia política en el corazón del sistema de la RepúblicaSeguir leyendo