Escribir con sentido común en la política boliviana genera reacciones curiosas: primero llegan los insultos y, ocasionalmente, una invitación a dialogar. Tras mi artículo «De la caja chica a los rieles», publicado en El Día, experimenté precisamente eso. La columna generó incomodidad, pero también me brindó la oportunidad de escucharSeguir leyendo