Anuario iSanidad 2025
Dra. Silvia Sánchez Ramón, presidenta de la Sociedad Española de Inmunología (SEI)
La historia de la Medicina ofrece numerosos casos en los que una solución extraordinaria termina generando un nuevo y complejo problema, cumpliéndose así la célebre afirmación de Ortega de que toda solución es, a la postre, un nuevo problema.
Quizás ningún ejemplo sea más claro y aleccionador que el de los antibióticos, herramientas terapéuticas que transformaron nuestro destino frente a las infecciones, pero que al mismo tiempo han generado una de las mayores amenazas sanitarias, las resistencias antimicrobianas (RAM).


La presión selectiva ejercida por el uso masivo de antimicrobianos favorece la supervivencia y multiplicación de microorganismos que poseen mecanismos de resistencia como resultado directo de la evolución darwiniana, ya sean bacterias, virus, hongos o parásitos.
Las implicaciones de este fenómeno biológico natural son profundas: la resistencia antimicrobiana limita la eficacia de los tratamientos, induce complicaciones graves —incrementando la morbilidad y mortalidad— y requiere recurrir a fármacos de mayor toxicidad y coste.
La resistencia antimicrobiana limita la eficacia de los tratamientos, induce complicaciones graves y requiere recurrir a fármacos de mayor toxicidad y coste
Además, la resistencia antimicrobiana compromete la seguridad de procedimientos médicos como cirugías, trasplantes y tratamientos oncológicos, ya que aumenta el riesgo de infecciones intrahospitalarias difíciles de controlar.
El número estimado de muertes atribuibles a las resistencias antimicrobianas proyectado en 2019 fue de 1,28 millones de personas y, si no se actúa, las cifras podrían hasta superar los 10 millones de muertes anuales para 2050, según el informe O’Neill (2016).
Ante este desafío, la inmunología ofrece soluciones que no participan de esta dinámica evolutiva y que constituyen herramientas de prevención de enorme impacto en salud pública. A diferencia de los antibióticos, las vacunas y los anticuerpos monoclonales no generan presiones selectivas que impulsen la aparición de resistencia.
La inmunología ofrece soluciones que no participan de esta dinámica evolutiva y que constituyen herramientas de prevención de enorme impacto en salud pública
Su fuerza radica en potenciar los mecanismos fisiológicos del sistema inmunitario; en particular, la memoria inmunológica, que es la forma más eficiente de anticiparse al patógeno y reducir así la necesidad de antibióticos, disminuyendo la presión selectiva que alimenta el problema. Su belleza radica en su enfoque: en lugar de atacar al invasor, educan y fortalecen al anfitrión.
Los inmunólogos desempeñan aquí un papel esencial, ya que la vacunología moderna es inseparable del conocimiento sobre el funcionamiento del sistema inmunitario. No sólo se trata de diseñar vacunas, sino también de determinar cómo, cuándo y en qué orden deben administrarse. Aquí, la figura del inmunólogo trasciende el laboratorio para convertirse en arquitecto de estrategias de salud pública.
La vacunología moderna es inseparable del conocimiento sobre el funcionamiento del sistema inmunitario
La estrategia vacunal requiere comprender la activación de linfocitos B y T, la duración de la memoria, el impacto de la edad y de la inmunosenescencia; y la influencia de exposiciones previas. Un ejemplo paradigmático es la vacunación frente al neumococo.
La evidencia muestra que administrar primero la vacuna conjugada genera una respuesta robusta y duradera. Sin embargo, si se antecede con la vacuna polisacárida puede desencadenarse una hiporrespuesta, con una merma significativa en la eficacia de la dosis posterior.
La Sociedad Española de Inmunología (SEI) asume un papel crucial en esta misión. Su reciente Comité de Expertos en Vacunas (CEV), formado por inmunólogos expertos nacionales e internacionales de hospitales, universidades y centros de investigación básica, constituye una estructura multidisciplinar única en España, capaz de integrar perspectivas clínicas, académicas y experimentales.
Esta diversidad es un pilar fundamental para elaborar consensos rigurosos sobre vacunación y para ofrecer asesoramiento científico sólido al sistema sanitario. El CEV de la SEI produce documentos técnicos, informes y recomendaciones que sirven de apoyo al Ministerio de Sanidad y otras instituciones para que tomen decisiones coherentes con la ciencia más avanzada.
Esta diversidad es un pilar fundamental para elaborar consensos rigurosos sobre vacunación y para ofrecer asesoramiento científico sólido al sistema sanitario
Más allá de la optimización de las vacunas actuales, la inmunología está impulsando una nueva generación de soluciones frente a la RAM y futuras amenazas infecciosas. Las vacunas en desarrollo frente a patógenos multirresistentes, como Escherichia coli extraintestinal, Klebsiella pneumoniae o E. coli enterotoxigénica pueden transformar la prevención de infecciones nosocomiales.
Para patógenos altamente variables, como Pseudomonas aeruginosa o Acinetobacter baumannii, se exploran estrategias que atacan sus talones de Aquiles: epítopos conservados que no pueden mutar sin perder su funcionalidad.
Los anticuerpos monoclonales emergen como francotiradores de precisión, dirigidos a factores de virulencia sin inducir resistencia. La inducción de la inmunidad entrenada representa, quizás, el avance conceptual más innovador.
Las vacunas en desarrollo frente a patógenos multirresistentes pueden transformar la prevención de infecciones nosocomiales
Sabemos hoy que la inmunidad innata puede reprogramarse mediante modificaciones epigenéticas y metabólicas inducidas por ciertas vacunas, como la que tiene el bacilo de Calmette y Guérin (BCG); o preparados polibacterianos inactivados, las denominadas vacunas basadas en inmunidad entrenada (TIbV), que inducen una respuesta más potente y amplia frente a patógenos no relacionados.
Imaginen una vacuna que, antes incluso de que surja una nueva pandemia, pueda actuar como un dique de contención, proporcionando una protección parcial y cruzada que gane un tiempo precioso para el desarrollo y la validación de vacunas específicas y seguras, especialmente en situaciones en las que la propagación inicial supera la capacidad de respuesta inmediata. Integrar esta perspectiva en los planes nacionales de preparación ante pandemias es una prioridad estratégica que requiere la participación experta de inmunólogos.
Por último, las gammaglobulinas policlonales representan una terapia de reemplazo esencial para aquellos pacientes con inmunodeficiencias sin capacidad para la generación de anticuerpos.
Integrar esta perspectiva en los planes nacionales de preparación ante pandemias es una prioridad estratégica que requiere la participación experta de inmunólogos
La SEI, por su diversidad de especialización, su rigor científico y su compromiso con la salud pública, debe ocupar un papel estructural en los equipos multidisciplinares encargados de diseñar estrategias de vacunación y políticas de salud pública. La integración estable de los inmunólogos en estos órganos garantiza decisiones coherentes con la evidencia científica.
La prevención inmunológica, el desarrollo racional de vacunas y la capacidad de los inmunólogos para integrar conocimiento básico, clínico y poblacional constituyen herramientas esenciales para proteger la salud del presente y del futuro.





