“Tebentafusp aporta la primera evidencia sólida de mejora en supervivencia global en melanoma uveal metastásico”

Nieves Sebastián Mongares
El melanoma uveal es un tumor poco frecuente y muy desconocido para la población general, pese a ser el cáncer intraocular maligno más habitual en adultos. Aunque se origina en el ojo, en cerca de la mitad de los pacientes puede evolucionar a enfermedad metastásica, principalmente en el hígado, lo que complica su pronóstico y tratamiento. El Dr. Josep Maria Piulats Rodríguez, oncólogo médico y responsable del grupo de trabajo de melanoma uveal del Grupo Español de Melanoma, explica los datos presentados sobre tebentafusp en el congreso de la American Association for Cancer Research (AACR) y la aportación que puede suponer este tratamiento en el abordaje de la patología.

Para poner en perspectiva, ¿cuál es la incidencia y pronóstico actual del melanoma uveal, y en concreto de metastásico? ¿Existen causas identificadas o un perfil más propenso a desarrollar esta neoplasia?
El melanoma uveal es un tumor raro, con una incidencia aproximada de entre cuatro y siete casos por millón de habitantes al año en Europa. A pesar de ser poco frecuente, es el tumor intraocular maligno más común en adultos.

En torno al 50% de los pacientes desarrollarán enfermedad metastásica a lo largo de su evolución, con una clara predilección por el hígado. El pronóstico en fase metastásica ha sido históricamente muy desfavorable, con una supervivencia global media en torno a 12 meses antes de la llegada de nuevas terapias.

En cuanto a factores de riesgo, se ha descrito una mayor incidencia en personas de raza caucásica, con ojos claros. A diferencia del melanoma cutáneo, la exposición solar no parece tener un papel claro en su desarrollo. También se conocen algunas alteraciones genéticas que pueden aparecer en determinados síndromes hereditarios, pero son un muy pequeño porcentaje de pacientes.

“El pronóstico en fase metastásica ha sido históricamente muy desfavorable, con una supervivencia global media en torno a 12 meses antes de la llegada de nuevas terapias”

Por estas razones tenemos que decir que desgraciadamente seguimos sin conocer las causas que hay detrás de esta enfermedad.

¿Cómo es el manejo actual de esta patología y cómo diría que ha evolucionado?El manejo del melanoma uveal metastásico ha sido tradicionalmente muy limitado. Durante años, los tratamientos sistémicos utilizados en melanoma cutáneo, como los inhibidores de checkpoint inmunológico, han mostrado una eficacia claramente inferior en esta enfermedad que lo que aportan en melanoma cutaneo. Esto se debe, entre otros factores, a las particularidades biológicas del tumor y a su origen en un órgano inmunológicamente privilegiado como es el ojo.

En los últimos años hemos asistido a un cambio relevante con la introducción de terapias innovadoras como los T-cell engagers, siendo tebentafusp el primer tratamiento que ha demostrado un beneficio en supervivencia global en un ensayo fase III. Esto ha supuesto un antes y un después en el abordaje de estos pacientes. El problema es que solo se puede utilizar en pacientes portadores de HLA-A*02:01 y esto en nuestra población (España) sucede en el 35-40% pacientes, por lo que todavía tenemos que decir que la mayoría de pacientes con melanoma uveal diseminado no disponen de tratamiento activo para su enfermedad.

“Tebentafusp es el primer tratamiento que ha demostrado un beneficio en supervivencia global en un ensayo fase III, pero solo se puede utilizar en pacientes portadores de HLA-A*02:01 y esto en España sucede en el 35-40% pacientes”

En este sentido, en el congreso de la American Association for Cancer Research (AACR) 2026 se presentaron resultados sobre tebentafusp-tebn en melanoma uveal metastásico. ¿Qué datos se comunicaron en términos de eficacia y seguridad sobre este tratamiento?
En el congreso de la AACR 2026 se han presentado datos actualizados a cinco años de tebentafusp en melanoma uveal metastásico.

Estos resultados confirman el beneficio en supervivencia observado previamente, mostrando una proporción de pacientes vivos a largo plazo que no se había visto con terapias previas en esta enfermedad. Es especialmente relevante que una parte de los pacientes alcanza supervivencias prolongadas, lo que sugiere un posible efecto duradero del tratamiento en determinados casos.

En cuanto a seguridad, el perfil es consistente con lo que se conocía: eventos relacionados con la activación inmune como síndrome de liberación de citoquinas y toxicidad cutánea, que en general son manejables con experiencia clínica y tienden a disminuir con las dosis sucesivas.

¿Qué aporta este tratamiento al arsenal terapéutico en la enfermedad? ¿Qué importancia tiene la durabilidad de la respuesta que han reflejado los estudios con esta opción terapéutica?
Tebentafusp aporta, fundamentalmente, la primera evidencia sólida de mejora en supervivencia global en melanoma uveal metastásico, lo que lo convierte en un nuevo estándar de tratamiento en pacientes elegibles.

Más allá de las tasas de respuesta clásicas, que no siempre reflejan completamente su beneficio, uno de los aspectos más relevantes es la durabilidad del efecto. Estamos viendo que algunos pacientes consiguen un control prolongado de la enfermedad, lo que sugiere que mecanismos como la activación sostenida del sistema inmune y el fenómeno de “antigen spreading” pueden ser clave.

Este cambio de paradigma nos obliga también a reinterpretar cómo evaluamos la eficacia en este tipo de terapias inmunológicas.

“Las perspectivas son claramente más prometedoras que hace unos años”

Con las herramientas disponibles y la investigación en curso, ¿cuáles diría que son las perspectivas de futuro en el manejo del melanoma uveal metastásico?
Las perspectivas son claramente más prometedoras que hace unos años. Por un lado, se están explorando combinaciones de tebentafusp con otros agentes que puedan potenciar la respuesta inmune o modificar el microambiente tumoral.

Por otro, hay un creciente interés en estrategias dirigidas a nuevas dianas y en la identificación de biomarcadores que permitan seleccionar mejor a los pacientes. En este sentido sabemos que una combinación de agentes dirigidos contra dianas moleculares como PKC y MET producen respuestas y retrasan progresión en pacientes sin HLA-A*02:01, por lo que si llegan a mejorar supervivencia global dispondremos de otra alternativa terapéutica tan necesaria para este grupo de pacientes que no pueden recibir tebentafusp.

Además, el desarrollo de estudios traslacionales más sofisticados está permitiendo entender mejor los mecanismos de respuesta y resistencia, lo que será clave para diseñar las próximas generaciones de tratamientos.

En conjunto, estamos entrando en una etapa en la que, aunque sigue siendo una enfermedad con alta necesidad médica no cubierta, empiezan a vislumbrarse avances reales y sostenidos en el tiempo.

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