Redacción
¿Cómo sabemos si una intervención clínica es realmente eficaz? ¿Cómo tomar decisiones basadas en conocimiento científico y no únicamente en la tradición o en la experiencia? ¿Cómo garantizar que lo que sabemos gracias a la investigación llega realmente a la cama del paciente? Responder a estas preguntas es precisamente el objetivo del libro Práctica basada en la evidencia, un enfoque integral para la toma de decisiones clínicas responsables. Se trata de una obra colectiva que explica cómo integrar la mejor evidencia científica disponible, la experiencia profesional y los valores del paciente para tomar decisiones clínicas responsables en el ámbito de los cuidados.
Este documento recorre todo el proceso: desde formular preguntas clínicas, buscar y analizar evidencia científica, hasta implementar cambios en la práctica y evaluar su impacto en los cuidados. Y fue presentado en primicia en Córner de Innovación: Onda 36 ANDE, un innovador espacio de entrevistas, tertulias y reflexión que se ha desarrollado durante las 36 Jornadas de Nacionales de Enfermeras Gestoras que se celebraron en Palma de Mallorca organizadas por la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE).
Una propuesta con ejemplos prácticos y herramientas metodológicas
La obra se estructura a través de ocho capítulos que permiten al lector comprender el recorrido completo que sigue el conocimiento científico hasta convertirse en una intervención clínica aplicada a los cuidados. Cada capítulo aporta una mirada específica y complementaria sobre cómo integrar la evidencia científica en la práctica clínica real, desde la formulación de preguntas clínicas hasta la evaluación del impacto en los cuidados.
El libro también incorpora numerosos ejemplos prácticos, herramientas metodológicas y estrategias aplicables tanto en el ámbito asistencial como en la gestión sanitaria, la docencia o la investigación. Así, lejos de quedarse en conceptos teóricos o metodológicos difíciles de aplicar en el día a día, los autores han tratado de construir una guía útil para los profesionales sanitarios. De este modo, se trata de una obra que no solo explica qué es la práctica basada en la evidencia, sino también cómo llevarla a cabo de forma realista en cualquier entorno asistencial.
“Aplicar la evidencia científica no es opcional, sino un acto de responsabilidad”, defiende Mireia Subirana durante la presentación de la obra
Otro de los aspectos diferenciales de la publicación es que sitúa al paciente como parte esencial del proceso de toma de decisiones clínicas. De este modo, el libro no entiende la evidencia científica únicamente como resultados de investigación, sino como la integración equilibrada entre conocimiento científico, experiencia profesional y preferencias del paciente, un enfoque que actualmente se considera fundamental para garantizar una atención sanitaria de calidad.
Una obra colectiva de gran valor científico
Práctica basada en la evidencia, un enfoque integral para la toma de decisiones clínicas responsables está coordinado por dos profesionales con una amplia trayectoria en investigación y liderazgo enfermero. Ellas son Mireia Subirana Casacuberta, responsable de Docencia, Investigación e Innovación en Cuidados en el Consorci Corporació Sanitaria Parc Taulí y profesora vinculada en el Grado de Enfermería de la Universidad Autónoma de Barcelona; y Blanca Fernández-Lasquetty Blanc, directora de EnferConsultty, profesora de la Universidad Europea de Madrid y secretaria de ANDE.
Según Fernández-Lasquetty, este libro ha revisado la información que hay disponible sobre práctica basada en la evidencia y la ha actualizado en base a los retos actuales del sistema. Sin embargo, ha puesto en énfasis en que reúne, en una sola obra, ciencia, ética, investigación y responsabilidad profesional. “Tiene mucha ciencia, tiene principios, tiene ética, tiene por supuesto investigación. Reúne, en conjunto, todo lo que es la toma de decisiones responsables, que, como enfermeras, tiene que guiar nuestra práctica clínica”.
Por su parte, Mireia Subirana ha insistido en que la práctica basada en la evidencia resulta imprescindible en disciplinas tan prácticas como las ciencias de la salud. La coordinadora destacó que este enfoque no solo incorpora la mejor evidencia científica disponible, sino también la experiencia profesional y las preferencias del paciente. “La práctica basada en la evidencia incorpora todas las preferencias del paciente y la mochila experta que tiene el profesional”, ha puntualizado. Además, ha recordado que este modelo también tiene un impacto directo sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, al favorecer intervenciones eficaces y eficientes.
El libro ofrece herramientas prácticas y ejemplos reales para trasladar la investigación a la práctica clínica diaria en cualquier entorno asistencial
Entre los autores se encuentran María Ángeles Cidoncha Moreno, responsable de Docencia e Investigación en Enfermería en Osakidetza; Mónica Vázquez Calatayud, directora corporativa de Desarrollo Profesional e Investigación en Enfermería de la Clínica Universidad de Navarra; Sendoa Ballesteros Peña, adjunto a la Dirección de Enfermería del Hospital Santa Marina (Bilbao) en Osakidetza y coordinador del Grupo de Investigación Enfermería Clínica y Salud Comunitaria del Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia; y Ester Risco Vilarasau, referente de Investigación e Innovación en Cuidados y Atención Domiciliaria del Consorci Corporació Sanitaria Parc Taulí.
Además, también forman parte del libro Sonia Navarro del Cabo, especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria y profesional de la Subdirección de Enfermería de Osakidetza; Solánger Hernández, supervisora del Área de Calidad, Investigación, Formación y Docencia del Área 3 de Salud de Lorca; y Álvaro Solaz García, responsable de Investigación en la Dirección de Enfermería del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia.
Un acto de responsabilidad
La presentación del libro concluyó con una reflexión conjunta sobre el impacto que la práctica basada en la evidencia puede tener tanto en la calidad asistencial como en la sostenibilidad del sistema sanitario. Blanca Fernández-Lasquetty fue especialmente contundente al respecto. “Cuando aplicas los mejores resultados que te ha devuelto la investigación, se consiguen mejores resultados en salud, en calidad de vida, en experiencia de la persona y en eficiencia”, afirmó.
Mireia Subirana recordó que este enfoque reduce la variabilidad clínica, favorece la equidad en los cuidados y optimiza recursos. Por eso insistió en que aplicar la evidencia científica no es opcional, sino “un acto de responsabilidad”.




