Un inmigrante boliviano se arrojó desde la ventana de una casa en Brasilândia, un barrio al norte de São Paulo, para escapar de las condiciones precarias y coercitivas impuestas por sus empleadores en una fábrica textil.
El incidente despertó sospechas. Tras la caída, que le provocó una fractura de pierna, el hombre pidió ayuda al dueño de una barbería ubicada en la planta baja del edificio, publicó Record 7.
Bomberos llegaron al lugar y escucharon el relato del trabajador sobre su desesperado intento de fuga con una cuerda improvisada hecha con retazos de tela.
Durante la investigación inicial, la policía encontró a otros 10 inmigrantes bolivianos trabajando en la misma fábrica textil.
A pesar de que los directivos de la empresa negaron las acusaciones de detención ilegal o trabajo forzoso, la policía trasladó a todos los implicados a la comisaria de la Policía Federal en el barrio de Lapa para interrogarlos. Se inició una investigación para esclarecer las acusaciones.
Esta situación pone de manifiesto un problema persistente en São Paulo: la explotación laboral de extranjeros vulnerables engañados con falsas promesas.
Recientemente se han reportado casos similares en las regiones metropolitana y central de la ciudad.
Las autoridades indagan sobre el funcionamiento legal de la fábrica textil.
