El Gobierno de Brasil y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron este martes una iniciativa conjunta para preparar a las empresas brasileñas, especialmente pequeñas y medianas, con miras a aprovechar las oportunidades comerciales que abrirá el acuerdo entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) La entrada en vigor provisional podría producirse en mayo.
En un comunicado, el Gobierno de Brasil explicó que el programa tiene como objetivo ampliar el acceso de compañías brasileñas al mercado europeo. Además, busca facilitar su adaptación a las exigencias regulatorias y comerciales del bloque. La aplicación del tratado se aproxima tras más de dos décadas de negociaciones.
El vicepresidente de Brasil y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin, detalló las expectativas del Gobierno. Esperan que el acuerdo con Mercosur pueda comenzar a aplicarse desde mayo, lo que permitiría iniciar la reducción de aranceles y otras medidas de facilitación comercial. El proceso debe concluir con su ratificación completa en Europa.
Capacitación y asesoría
El proyecto contempla acciones de capacitación, asesoría técnica y apoyo a la internacionalización de empresas. También incluye herramientas para identificar oportunidades de exportación y adecuar los procesos productivos a los estándares exigidos por la UE.
Las autoridades brasileñas destacan que el programa tendrá un enfoque especial en las pequeñas y medianas empresas. Estas suelen enfrentar mayores dificultades para cumplir con normas técnicas, sanitarias y regulatorias requeridas en el comercio con el bloque europeo.
El acuerdo entre el Mercosur y la UE creará un área de comercio que abarca a más de 700 millones de personas. En conjunto representan alrededor del 30% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial y cerca del 35% del comercio global.
Para Brasil, el tratado es visto como una oportunidad estratégica para diversificar destinos de exportación, ampliar la presencia de productos industriales y agrícolas en Europa. Paralelamente, aspira a estimular una mayor integración del país en las cadenas globales de valor.
Las autoridades brasileñas consideran que el período previo a la entrada en vigor del acuerdo será decisivo para fortalecer la competitividad de las empresas nacionales y permitir que el país aproveche plenamente el nuevo marco comercial entre el Mercosur y la UE.


