burnout, género y desafíos estructurales en un sistema altamente exigente

Patricia Durán Carrasco
“Cuidar a quienes cuidan es una obligación institucional y la salud mental también es una cuestión de justicia profesonal”, con este mensaje el Dr. Enrique Guilabert, tesorero de la Organización Médica Colegial (OMC) de España ha abierto la jornada ‘Salud mental de las médicas. Retos, prevención y autocuidado’, que se ha celebrado este jueves en su sede en Madrid. Durante la jornada, responsables institucionales y expertos han analizado los factores que producen un deterioro de la salud mental de las médicas, así como el burnout.

El Dr. Guilabert ha señalado que “más del 70% de quienes acceden hoy a los estudios de Medicina son mujeres”. Datos que reflejan que la feminización en el sector sanitario ya no es una tendencia, sino una realidad consolidada. Asimismo, ha reforzado la idea de que “nuestro compromiso como organización médica colegial es claro: crear espacios seguros, promover la prevención, acompañar desde la etapa formativa y garantizar que ninguna médica se sienta sola enfrentándose a problemas de salud mental.

En la carrera de Medicina, las mujeres representan más del 70%

Para entender los factores que afectan a la salud mental de las médicas, la Dra. Pilar Martín Chaparro, psicóloga y miembro del Consejo General de Psicología de España, ha explicado el mapa psicológico previo al burnout. Antes de que aparezca el síndrome como tal, suelen observarse tensiones identitarias ligadas a la sobrecarga de roles y a una vocación que, con el tiempo, puede transformarse en autoexigencia moral”, ha explicado la Dra. Martín, también decana del Colegio Oficial de Psicología de la Región de Murcia (Coprm). Uno de los elementos diferenciales es el conflicto familia-trabajo. No se trata solo de un problema organizativo, sino identitario. “La mochila invisible de expectativas (ser buena médica, buena madre o buena líder) empuja a funcionar en piloto automático. A menudo, la ambición profesional se autocensura ante exigencias externas e internas relacionadas con el cuidado”, ha matizado.

Durante su ponencia, la Dra. Martín ha abordado el spillover psicológico: el desbordamiento emocional entre trabajo y vida personal. El estrés laboral se asocia con menor satisfacción en la pareja y puede trasladarse a la crianza. Por su parte, los hijos perciben y reproducen las tensiones. “No es solo una cuestión logística, sino emocional”, ha señalado.

“La mochila invisible de expectativas (ser buena médica, buena madre o buena líder) empuja a funcionar en piloto automático» ha señalado la Dra. Martín

Respecto al burnout, adopta la configuración clásica tridimensional: agotamiento emocional, despersonalización y reducción del sentido de logro. Sin embargo, en las médicas aparecen matices específicos. Existe un mayor peso del trabajo relacional invisible: consultas más largas y complejas, más inversión cognitiva y emocional, más tareas administrativas y expectativas de cuidado sin incremento de tiempo. A esto se suma un menor margen de control y flexibilidad, la segregación vertical y la brecha salarial, con menor presencia femenina en puestos de liderazgo y sistemas de pago que penalizan la atención compleja y prolongada.

Según la Dra. Martín, “en términos de salud, la acumulación de estrés sostenido eleva la carga alostática. Se han observado efectos en los sistemas inmune, cardiovascular y metabólico, con mayor riesgo de hipertensión y envejecimiento celular acelerado. A nivel psicológico, la desregulación neuroendocrina se asocia a mayor susceptibilidad a trastornos de estrés y ansiedad”.

Por otro lado, se abordaron las barreras con las que se encuentran las médicas a la hora de pedir ayuda. “El mito de la invulnerabilidad médica y la identidad de cuidadora dificultan priorizarse”, ha señalado la experta. Asimismo, existen temores legales y dudas sobre la confidencialidad en entornos profesionales, mientras que la sobrecarga asistencial, la cultura del presentismo y las barreras económicas retrasan la consulta. Además, el rol de “buen paciente”: no incomodar, autodiagnosticarse o minimizar síntomas, puede sesgar la atención recibida.

“Nuestro compromiso como organización médica colegial es crear espacios seguros, promover la prevención y garantizar que ninguna médica se sienta sola enfrentándose a problemas de salud mental”, ha explicado el Dr.Guilabert

Además, la Dra. Martín estructuro la trayectoria profesional en tres transiciones psicológicas: demostrar que valgo, sostener que puedo y soltar quién fui. En la etapa formativa, el riesgo es fusionar identidad personal y profesión, normalizar el sufrimiento y aplazar decisiones vitales. En la consolidación aparece la fatiga de agencia ante inercias institucionales y techos de cristal internalizados, con tendencia a reducir la ambición más que a abandonar. En la etapa final, la jubilación implica un duelo anticipatorio por la pérdida de rol, estatus y comunidad.

Para cada una de estas etapas, la Dra. Martín ha propuesto microintervenciones para cada una de las etapas, que incluyen mentorías psicológicamente seguras, normalización del error, preservación de identidades múltiples y tiempo no productivo para regular el sistema nervioso en la formación. En la consolidación, auditorías de agencia, límites profesionales sin culpa, redes horizontales y sponsorship, además de mentoría. Para la transición a la jubilación, planificación de la identidad paralela con dos o tres años de antelación, reducción progresiva de jornada y rituales de cierre con reconocimiento institucional.

En la jornada también participaron la Dra. Virginia Izura, vicesecretaria de la OMC y coordinadora del Observatorio de Género y Profesión, y encargada de moderar; el Dr. Álvaro Cerame, psiquiatra, presidente de la European Junior Doctors (EJD) y miembro del Grupo de Expertos sobre trabajo y salud mental del Ministerio de Sanidad; la Dra. Irene Bretón, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Gregorio Marañón, y la Dra. Helena Basart Gómez-Quintero, especialista en Medicina del Trabajo y máster en Prevención de riesgos laborales.

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