El analista político Manuel Mercado advirtió que el caso que involucra a la abogada Nadia Beller y al asesor del presidente Rodrigo Paz, Fernando Cerimedo, revela una profunda vulnerabilidad del Gobierno y del aparato estatal.
En entrevista con La Razón, sostuvo que, sin adelantar conclusiones sobre las investigaciones, el caso permite observar la presencia de personas con agendas particulares y capacidad para acceder a espacios sensibles del poder.
“Alrededor del Gobierno y del Estado existen ese tipo de personajes que tienen agendas personales tremendamente oscuras y que tienen la capacidad de perforar al Estado”, afirmó.
Poder
Mercado señaló que tanto Beller como Cerimedo accedieron a niveles importantes del Gobierno y construir estructuras de información, comunicación y contactos que responderían a intereses particulares.
A su juicio, uno de los principales problemas expuestos por el caso es la ausencia de una estructura clara dentro del Ejecutivo.
“No hay una hoja de ruta, no hay un proyecto ni político ni económico ni social”, afirmó, al considerar que la administración de Rodrigo Paz opera principalmente con una agenda de corto plazo y de emergencia.
El analista sostuvo que la falta de una estructura coherente dentro del Gobierno permite que personas sin cargos formales puedan ocupar espacios de poder e influir en decisiones públicas.
Decisiones
“Puede aparecer un tipo que no tiene cargo, que no tiene aparentemente sueldo, que no tiene un nombramiento y tomar decisiones, influir en las decisiones”, señaló.
Mercado consideró que esta situación refleja una crisis de institucionalidad y, al mismo tiempo, una crisis en la administración del poder dentro del Estado.
“Si tú tienes contactos con todo el mundo, pero no tienes una línea, un proyecto, un programa, cualquiera puede empezar a construir una agenda”, explicó.
En ese contexto, calificó el caso Cerimedo como un “termómetro” que permite medir el nivel de fragilidad y vulnerabilidad del Gobierno.
También recordó que algunas autoridades y exautoridades ya habían cuestionado, de manera directa o indirecta, la presencia e influencia del consultor argentino.
Crisis
Consultado sobre la posibilidad de que las denuncias de Beller puedan provocar una crisis mayor para el Gobierno, Mercado afirmó que el Ejecutivo ya atraviesa un proceso de debilitamiento.
“Ya estamos viviendo el resquebrajamiento, debilitamiento del Gobierno”, sostuvo.
Sin embargo, consideró que el impacto político dependerá de las nuevas revelaciones que surjan y de la reacción de la sociedad y de los principales actores políticos.
Advirtió que, si las denuncias generan una indignación suficiente para provocar movilizaciones, el Gobierno podría enfrentar serios problemas de gobernabilidad.
Asilamiento
También planteó como factor de riesgo el posible aislamiento político de Paz y cuestionó si Samuel Doria Medina, Jorge “Tuto” Quiroga o Manfred Reyes Villa estarían dispuestos a respaldar a un Gobierno afectado por denuncias de corrupción.
Mercado comparó el escenario con el caso Gabriela Zapata, que marcó un punto de inflexión durante la gestión de Evo Morales.
“Acá estamos hablando también de un antes y un después. Un hito”, afirmó.
Para el analista, uno de los elementos más preocupantes es que las denuncias de Beller hayan generado repercusión incluso sin que, hasta ahora, se hayan presentado públicamente pruebas concluyentes sobre varias de sus acusaciones.
Por su parte, la analista Susana Bejarano advirtió que el «escándalo» que derivó de las denuncias de Beller ponen en vilo la gestión del presidente Paz. «No cre que ya haya ningún poder fáctico que lo quiera sostener. Es muy grave lo que ha pasado», dijo en entrevista con La Razón.
Credibilidad
Consideró que esta situación demuestra el profundo déficit de credibilidad del Gobierno.
“Una denuncia o una serie de denuncias se vuelven creíbles para una buena parte de la población”, afirmó.
Mercado señaló que el Ejecutivo tampoco ha respondido de manera contundente a cada una de las acusaciones.
“No ha salido nadie que haya hecho una defensa del Gobierno. Que haya dicho: denuncia uno, es falsa por esta razón; denuncia dos, es falsa por esta razón”, cuestionó.
A su criterio, ese silencio contribuye a fortalecer la percepción de credibilidad de las denuncias y, paralelamente, profundiza la desconfianza hacia el Gobierno.
La Razón intentó comunicarse con el vocero presidencial José Luis Gálvez, sin embargo, no respondió la llamada.
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