El pasado sábado 31 de enero, cuando Anthropic lanzó nuevos plugins para Claude Cowork dirigidos a industrias específicas como ventas, finanzas y legal, Wall Street no imaginaba la magnitud del pánico que vendría. En cuestión de días, las acciones de software experimentaron su peor caída desde 2008.
Thomson Reuters se desplomó 15.83% en su mayor descenso de un solo día en su historia. LegalZoom cayó 19.68% y FactSet perdió 10.51%. El índice de software de América del Norte acumuló una caída del 15% en enero, mientras que las pérdidas totales en software, servicios financieros y gestión de activos alcanzaron los $us 285.000 millones.
La razón del colapso es clara: la inteligencia artificial pasó de ser una ayuda a convertirse en un reemplazo directo del costoso software empresarial. Thomas Shipp, director de investigación de LPL Financial, explicó el temor subyacente. «¿Por qué necesito pagar por software si el desarrollo interno ahora toma menos tiempo con IA? Con lanzamientos como Claude Cowork, usuarios menos técnicos ahora pueden reemplazar flujos de trabajo existentes», detalló.
«Esto aumenta el temor entre inversores de que compañías nativas de IA puedan competir con jugadores más grandes», explicó Toni Kaplan, analista de Morgan Stanley.
James St. Aubin, director en OPAM, sentenció que «las supuestas enormes ventajas competitivas de estas compañías se sienten mucho más estrechas hoy”


