Un ciudadano brasileño identificado como Marcus Vinicius Espíndola Marques de Pádua habría compartido información confidencial con el uruguayo Sebastián Marset respecto a procesos investigativos en Paraguay, de acuerdo con registros obtenidos de su teléfono móvil.
El brasileño es investigado por supuestos delitos de narcotráfico.
El contenido fue recuperado por la Policía Federal de Brasil tras su detención en 2021, en el marco de la operación Turf. En los intercambios, el detenido menciona la posibilidad de facilitar vínculos con el Comando Tripartito, instancia que indagaba a Marset en una causa que posteriormente fue denominada Smart.
Sebastián Marset
En las conversaciones, fechadas en julio de ese año y divulgadas por el medio ABC, Espíndola le ofrece apoyo para acceder a información interna. Marset, por su parte, respondió que el tema “ya estaba encaminado para el arreglo”, lo que deja entrever eventuales intentos de incidir en el curso de las pesquisas.
Posteriormente, el brasileño le advirtió sobre el arribo a territorio paraguayo de una fiscal y dos investigadores uruguayos que seguían el caso, además de anticipar la emisión de un documento oficial en su contra.
Los registros también evidencian que Espíndola manejaba datos sensibles sobre investigaciones en Paraguay y Uruguay, lo que alimenta las sospechas de filtraciones desde instancias de seguridad.
Narco Brasileño
Asimismo, el material incautado muestra contactos entre el brasileño y el entonces ministro del Interior de Paraguay, Arnaldo Giuzzio.
A raíz de estos antecedentes, el expresidente Mario Abdo Benítez dispuso la destitución de Giuzzio en febrero de 2022. Más adelante, el exministro fue imputado por cohecho pasivo agravado y actualmente enfrenta un proceso judicial por presuntos sobornos.
Investigación
El caso de Marset, que era buscado por al menos cinco países, cobró fuerza el 13 de marzo de este año. Ese día, miembros de la Policía Boliviana lo capturaron en Santa Cruz, luego de un operativo éxitos y con planificación de varios meses.
De inmediato, los efectivos lo entregaron a los agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), quienes lo trasladaron a Estados Unidos.
Allá, enfrenta cargos por lavado de dinero proveniente del narcotráfico.


