Nieves Sebastián Mongares
En la atención odontológica, es necesario tener en cuenta también las necesidades de los pacientes que acuden a consulta con algún tipo de discapacidad. Así, más allá de garantizar que no haya barreras físicas que dificulten el acceso a los centros, es preciso contar con herramientas de comunicación para trasladar a las personas con necesidades especiales el tratamiento que se les va a realizar de cara a que puedan entenderlo y afronten los procedimientos con mayor tranquilidad.
Además, como explica Laura Aneiros, responsable del Centro Odontológico del Hospital Universitario San Rafael de Madrid, el trabajo entre diferentes especialidades de una manera coordinada es imprescindible para ofrecer la mejor asistencia a estos pacientes.


¿Cuáles diría que son los principales aspectos a tener en cuenta en la atención odontológica que se presta a personas con necesidades especiales? ¿Qué consideraciones han de tener en cuenta los profesionales al atender a personas con algún tipo de discapacidad?
Lo principal es contar con profesionales especialistas y con amplia experiencia en el tratamiento dental de personas con discapacidad, tanto en edad infantil como adulta, apoyados por un equipo multidisciplinar y unas instalaciones adaptadas a las necesidades de cada paciente.
La atención a personas con necesidades especiales empieza por la seguridad clínica, la accesibilidad y la comunicación: revisamos historia médica y medicación, adaptamos el entorno (tiempos, luz, ruido), explicamos con apoyos visuales y trabajamos el manejo de la ansiedad con técnicas conductuales y, cuando es necesario, sedación o anestesia general en entorno hospitalario.
Todo con un enfoque preventivo y multidisciplinar. Cabe destacar la vocación y empatía de todos los profesionales que integran nuestro equipo asistencial con el paciente y sus familiares.
“Lo principal es contar con profesionales especialistas y con amplia experiencia en el tratamiento dental de personas con discapacidad, tanto en edad infantil como adulta”
¿Qué opciones técnicas y educativas ofrecen a los odontólogos que se quieren formar en este ámbito? ¿Cuáles son los criterios para que puedan realizar esta formación especializada?
En nuestro centro contamos desde hace más de tres décadas con posgrados en odontología, especialmente en odontopediatría y ortodoncia, así como con especialistas dedicados a la atención de pacientes con discapacidad. Sobre esta experiencia, ofrecemos desde septiembre de 2024, en colaboración con la Universidad Francisco de Vitoria, el Título Experto en Odontología en pacientes con necesidades especiales. Los requisitos que incluye es que está dirigido a odontólogos titulados y colegiados y, además, las plazas son limitadas.
Además de la formación, ¿qué otros recursos, por ejemplo, organizativos o de comunicación, se ofrecen a los profesionales para poder prestar una atención adecuada a las personas que llegan a sus consultas?
A nivel hospitalario, contamos con circuitos rápidos y coordinados con anestesiología, radiología y farmacia para casos que requieran sedación o anestesia general, con protocolos de seguridad y formularios estandarizados (profilaxis antibiótica cuando proceda, manejo de anticoagulantes/antiepilépticos).
Tras la atención, entregamos planes preventivos domiciliarios claros para familias y cuidadores, informes post-tratamiento con pautas escritas y acceso a canal de consultas. Además, facilitamos formación actualizada a los profesionales en materiales y tecnologías de última generación y en el manejo de protocolos de actuación específicos en gabinete dental para pacientes con diversidad funcional.
“Contamos con circuitos rápidos y coordinados con anestesiología, radiología y farmacia para casos que requieran sedación o anestesia general”
¿Qué casos se ven con más frecuencia en este tipo de usuarios? ¿Qué opciones no habituales de tratamiento bucodental pueden requerir las personas con discapacidad intelectual?
Por lo general, las patologías no son específicas de la discapacidad. Lo común es la dificultad para mantener una higiene eficaz, alteraciones de la masticación, dieta blanda y polimedicación, factores que predisponen a caries y/o enfermedad periodontal con mayor frecuencia que en pacientes sin estas circunstancias.
Entre las opciones terapéuticas menos habituales pero muy útiles destacan las técnicas mínimamente invasivas, el uso de escáner intraoral y radiología digital de baja dosis para mejorar la tolerancia, y las técnicas de higiene personalizadas. Cuando la colaboración es limitada o el riesgo médico lo exige, planificamos tratamientos bajo anestesia general en una sola sesión, siguiendo protocolos hospitalarios coordinados con anestesiología.
¿Cómo abordan la colaboración con otros profesionales de la salud para ofrecer un tratamiento integral?
Trabajamos con un modelo de medicina multidisciplinar. Establecemos interconsultas protocolizadas y sesiones clínicas para diseñar un plan individualizado que integra evaluación médica (riesgo ASA y vía aérea), ajustes de medicación (anticoagulantes, antiepilépticos), soporte conductual y necesidades nutricionales/deglutorias. Cuando procede, coordinamos sedación o anestesia general en quirófano con anestesiología.
Colaboramos de forma habitual con anestesiología, pediatría y medicina interna, neurología, psiquiatría, rehabilitación, logopedia, radiología y farmacia; además de enfermería especializada, trabajo social y psicología clínica. Asimismo, tenemos rutas de derivación establecidas y comunicación con centros residenciales para diseño de planes preventivos y revisiones calendarizadas. Este engranaje reduce ansiedad y tiempos, concentra procedimientos en menos citas y mejora la seguridad clínica.
“El engranaje entre especialistas reduce ansiedad y tiempos, concentra procedimientos en menos citas y mejora la seguridad clínica”
¿Qué otros aspectos destacaría a tener en cuenta en este tipo de pacientes?
Además de la actividad asistencial diaria, nuestro modelo está orientado a la inclusión segura en entorno hospitalario: circuitos específicos para sedación o anestesia general con anestesiología, acceso a quirófano y reanimación, y accesibilidad universal en consultas (adaptaciones sensoriales y de movilidad).
Como centro de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, nuestra práctica se fundamenta en sus valores: hospitalidad (valor central), calidad, respeto, responsabilidad y espiritualidad. Esto se traduce en la humanización de la asistencia, trato digno y personalizado, prioridad a colectivos vulnerables, acompañamiento a familias y cuidadores, sensibilidad ante la diversidad cultural y espiritual, y el compromiso de que nadie quede sin respuesta asistencial. Nuestro objetivo es doble: resolver hoy tratamientos complejos con la máxima seguridad y formar a los profesionales que los prestarán mañana.


