La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el jueves un nuevo texto que pide la retirada de las tropas estadounidenses de la guerra contra Irán, un rechazo de carácter simbólico al conflicto que aleja al presidente Donald Trump.
La votación se llevó a cabo en momentos en que se intensifican las hostilidades en el Oriente Medio. Cuatro congresistas republicanos se unieron a la oposición demócrata y apoyaron la iniciativa.
En los últimos días han muerto cuatro militares estadounidenses por ataques iraníes, lo que eleva a 18 el balance para Estados Unidos desde que, junto con Israel, desencadenó la guerra contra Irán el 28 de febrero.
A finales de junio, ambas cámaras del Congreso ya habían aprobado una resolución similar sin carácter vinculante.
Pero dado que los republicanos tienen la mayoría en la Cámara y en el Senado, estas votaciones en contra de la campaña militar suponen un nuevo revés para Trump.
Durante la aprobación del texto anterior en la Cámara, el mandatario había arremetido contra una votación que juzgó de «antipatriótica».
Gran victoria
La congresista demócrata Pramila Jayapal, que presentó la resolución contra la guerra, calificó su aprobación de «gran victoria para la inmensa mayoría del pueblo estadounidense que quiere que el presidente Trump ponga fin a esta guerra ilegal».
La oposición demócrata intenta restringir los poderes militares del presidente estadounidense en el conflicto con Irán. Según la Constitución estadounidense, sólo el Congreso tiene facultad para declarar la guerra.
Si bien la ley permite al presidente iniciar hostilidades para responder a una amenaza inminente, exige que obtenga la autorización del Congreso en un plazo de 60 días.
Sin embargo, a principios de mayo, Trump hizo caso omiso de este límite alegando que el conflicto había terminado, a propósito de uno de los varios cese al fuego anunciados.
El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, el republicano Brian Mast, acusó a los críticos del conflicto de desconocer el sacrificio de los militares estadounidenses fallecidos y afirmó que la operación supone un «ajuste de cuentas» por los ataques iraníes.
El Senado rechazó por estrecho margen otra medida sobre poderes de guerra impulsada por los demócratas poco después de la votación en la Cámara.
Entretanto, Estados Unidos lanzó una nueva oleada de bombardeos contra objetivos militares iraníes por duodécima noche consecutiva. Irán respondió con disparos contra bases estadounidenses y contra estados del Golfo aliados de Washington.
