Redacción
La dermatología refuerza su papel en la innovación terapéutica de las enfermedades autoinmunes y sistémicas gracias al avance de los biológicos, el bloqueo del interferón tipo 1 y las nuevas moléculas en desarrollo. Esta fue una de las principales conclusiones de la 10ª Reunión Anual del Grupo Español de Dermatología de las Enfermedades Autoinmunes y Sistémicas (Gedeas) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), celebrada el 9 de abril en el Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid.
Un año más, la reunión ha vuelto a poner el acento en el carácter práctico y participativo del encuentro, basado principalmente en la presentación y discusión de casos clínicos, que han sido moderados por las dermatólogas Concha Postigo y Ana Bauzá.
El bloqueo del interferón tipo 1 y los inhibidores de JAK centraron el debate científico en lupus y dermatomiositis
La Dra. María Elena de las Heras, coordinadora del Gedeas, ha destacado que «el objetivo principal de esta reunión es compartir conocimiento y mantenernos actualizados en las novedades de las enfermedades autoinmunes y sistémicas, que son patologías muy complejas y heterogéneas, por lo que compartir experiencias resulta fundamental». En esta décima edición, las comunicaciones han abordado una amplia variedad de temas, incluyendo conectivopatías como el lupus, la dermatomiositis o la esclerosis sistémica, así como enfermedades ampollosas como pénfigo y penfigoide.
Avances terapéuticos y medicina personalizada
Uno de los ejes de la reunión fue la actualización en terapias inmunomoduladoras y biológicas. Según explicó la coordinadora de Gedeas, «se han presentado casos y series de casos que muestran cómo el bloqueo del interferón tipo 1 es clave en el lupus y otras enfermedades como la dermatomiositis».


Durante la jornada también se revisaron nuevas moléculas, entre ellas los inhibidores de JAK, así como estrategias terapéuticas emergentes. «Actualmente hay diferentes ensayos clínicos con nuevas indicaciones y con moléculas nuevas que van a permitir tener diferentes alternativas para tratar a estos pacientes. Incluso, estamos ya hablando de combinar terapias», explica la Dra. de las Heras.
La reunión reivindicó el valor del abordaje multidisciplinar y de las consultas conjuntas entre dermatología y reumatología
Estos avances consolidan a la dermatología como una especialidad clave no solo en el diagnóstico precoz, sino también en la selección de tratamientos cada vez más ajustados al perfil clínico de cada paciente.
El valor del abordaje multidisciplinar
Las enfermedades autoinmunes y sistémicas requieren con frecuencia un manejo compartido entre varias especialidades. Por ello, la reunión puso el foco en la colaboración con áreas como hematología y reumatología, así como en el desarrollo de consultas conjuntas.
La Dra. María Castellanos, secretaria de Gedeas, señaló que «la colaboración con otros especialistas es imprescindible para el manejo de estos pacientes», y añadió que «cada vez son más numerosas en los hospitales las consultas conjuntas de dermatología-reumatología centradas en enfermedades autoinmunes y sistémicas. En ellas se comparten casos, conocimiento y se ha demostrado un inicio más temprano de la terapia y en la calidad de la asistencia percibida por el paciente».
Los especialistas subrayaron la aplicación directa de estos avances en la práctica clínica diaria y en la medicina personalizada
Este enfoque multidisciplinar favorece una atención más coordinada y puede mejorar tanto el inicio precoz del tratamiento como la experiencia asistencial del paciente.
Aplicación directa en la práctica clínica
La vertiente práctica fue otro de los aspectos más destacados de la jornada. La Dra. de las Heras subrayó que la reunión «ha sido muy práctica y participativa, permitiendo una aplicación inmediata en la práctica clínica diaria en consulta».
Además, atribuyó el nivel científico del encuentro a la implicación activa de los asistentes, entre ellos dermatólogos y residentes con interés en estas patologías, que compartieron experiencia clínica real y casos complejos con manifestaciones cutáneas y sistémicas.
«Todo ello permite actualizarse en el manejo de nuevos fármacos, así como tener en cuenta posibles efectos secundarios y su manejo precoz; todo ello encaminado a una medicina personalizada», asegura la coordinadora de Gedeas.


