J. L. G.
El “buen tono e interés” de los representantes del Ministerio de Sanidad que se han reunido este lunes con la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf) para analizar el borrador del Estatuto Marco ha sido la única nota positiva de un encuentro que lo que ha hecho es marcar aún la distancia que hay entre sindicatos médicos y Gobierno.
Mientras la plataforma había informado este viernes a este medio que podría renunciar a un Estatuto Marco propio si se cumplían sus principales demandas (clasificación profesional de médicos y facultativos y jornada, guardias y descansos), habla ahora de un objetivo “irrenunciable” para el colectivo. E insisten en esa idea al final de su comunicado, donde avanzan que mantendrán su pulso en forma de movilizaciones: “No renunciaremos al Estatuto Médico ni desistiremos de nuestras legítimas reivindicaciones, porque no es solo por nosotros, sino también y sobre todo por mantener la calidad de asistencia y nuestro compromiso para con los pacientes. Porque pacientes somos o seremos todos”.
Peticiones de los sindicatos y organizaciones médicas, como reducir las guardias, que sí refleja el borrador del Estatuto Marco quedan empañadas por la “discrecionalidad” que permite revertirlas a las administraciones autonómicas
Por lo demás, nada nuevo en las conclusiones que se dan a conocer tras las sucesivas reuniones que han tenido lugar: “Apemyf ha constatado que el nuevo marco de relaciones laborales sigue ‘abandonando a su suerte’ a los facultativos del Sistema Nacional de Salud (SNS)”, en referencia a las jornadas hasta 10 horas semanales superior que hacen los médicos respecto al resto de los colectivos sanitarios, y sin garantizan tampoco descansos.
Otro aspecto que tiene en pie de guerra a las 16 organizaciones médicas que se aglutinan en esta plataforma tiene que ver con la “discrecionalidad” que ven en que cada sistema autonómico de salud pueda ajustar a su propio criterio las condiciones de sus médicos “amparándose en necesidades organizativas y de servicio”. Si bien el texto consensuado con los sindicatos del Ámbito de negociación recoge que las guardias se pueden reducir a 17 horas, para Apemyf es una mera medida “estética” que “puede ser fácilmente incumplida” si las administraciones sanitarias alegran dificultades de cobertura en determinadas especialidades o en el caso de fines de semana y festivos.
La lectura general que extrae la plataforma de este borrador es de “error histórico” y “oportunidad perdida” por Sanidad a la hora de reformar un Estatuto Marco que deja al personal médico y facultativo, a su juicio, “en el mismo lugar, sino peor, que se encontraba en 2003”.
Sobre la clasificación profesional: “Los médicos se sitúan en el grupo 8, pero, a efectos prácticos, es simbólica, ya que no lleva aparejada una mejora salarial, ni de jornada, ni de carrera profesional”
Algo que se refleja, por ejemplo, en la clasificación con arreglo al Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU). “Los médicos se sitúan en el grupo 8, pero, a efectos prácticos, es una clasificación simbólica, ya que no lleva aparejada una mejora salarial, ni de jornada, ni de carrera profesional”, vuelven a insistir y recalcan que este aspecto “como en la mayor parte de las medidas recogidas en el anteproyecto”, vuelve a quedar a expensas de lo que decidan las administraciones autonómicas y la negociación posterior de las distintas mesas sectoriales.
Por un lado, dicha clasificación debe atender “a la responsabilidad sobre usuarios y pacientes, sin conducir a equívocos competenciales” y, por el otro, debe contemplar “el cambio generacional y la nueva cultural laboral de los jóvenes médicos, que no están dispuestos a todo en aras de la vocación y no aceptan la explotación como moneda de cambio”. Necesidad que el borrador del texto no cubre y que, en su opinión, no propone medidas para fomentar la captación y retención del talento médico en el SNS.
CESM y SMA, sobre el nuevo borrador: “Supone un retroceso completo”
Por su parte, el Sindicato Médico Andaluz (SMA) y la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) han vuelto a expresar este lunes que se mantienen “firmes” en sus reivindicaciones y, como resultado de la falta de acuerdo, en los próximos días comunicarán las fechas de la huelga nacional indefinida que mantienen convocada.
“Se trata de un retroceso completo y el borrador que más lesiona los derechos de los médicos españoles de todos los que se han recibido hasta la fecha”, llegan a apuntar, incluso señalando que el de enero era más benévolo para el colectivo médico, al que la ministra de Sanidad, Mónica García, y “todo su equipo” muestran en el documento “el desprecio completo” por el colectivo médico y llegan a señalar que solo beneficia a los grupos ideológicamente más afines a la ministra.
De todas las reclamaciones tradicionales, “el único aspecto con un ligero avance” es la jubilación parcial, en la que tampoco se tienen en cuenta las propuestas de SMA y CESM sobre jubilación anticipada o la petición de la medicina como profesión de riesgo que va ligada a ella.

