El Gobierno ratificó que el proceso de construcción de un nuevo Código Minero continúa, pese a la ausencia de algunos actores en la Cumbre Nacional de minería.
El Ministerio de Minería aseguró que la nueva normativa buscará otorgar mayor seguridad jurídica, atraer inversiones y modernizar una actividad que hoy figura entre los principales motores de la economía boliviana.
Marco Calderón de la Barca Quintanilla, ministro del área, explicó que la elaboración de la propuesta normativa no comenzó con la realización de la cumbre, sino que es el resultado de un proceso de diálogo iniciado en diciembre de 2025 con representantes de los distintos sectores mineros.
«El proceso de diálogo se inicia en diciembre de 2025 con reuniones semanales con todos los actores productivos. De ese trabajo se fue recopilando la problemática de cada sector y luego se solicitaron propuestas por escrito», afirmó.
Según la autoridad, ese proceso permitió sistematizar las principales demandas de la minería y definir seis ejes temáticos que servirán como base para la elaboración del futuro Código Minero.
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Minería
Calderón sostuvo que el objetivo es reemplazar el actual marco normativo por una legislación más moderna, transparente y compatible con las nuevas exigencias económicas y ambientales.
«Necesitamos un Código Minero moderno, ágil, transparente, con respeto al medio ambiente y que permita desarrollar una minería sostenible», señaló.
Añadió que la nueva normativa buscará generar mejores condiciones para atraer capitales privados y fortalecer los proyectos ya existentes.
«Bolivia necesita un nuevo régimen normativo que permita que lleguen más inversiones y potencie las actuales», enfatizó.
El ministro recordó que la actividad minera implica elevados niveles de riesgo, especialmente durante las etapas de prospección y exploración, donde solo una pequeña parte de los proyectos logra convertirse en operaciones productivas.
«La minería es una actividad de alto riesgo. El Estado no puede asumir solo ese riesgo; debemos trabajar junto al sector privado, al cooperativismo y también con proyectos estatales para potenciar una actividad que hoy es uno de los motores económicos del país», indicó.
El diálogo continuará pese a las diferencias
La autoridad respondió también a los cuestionamientos surgidos durante la Cumbre Nacional Minera, particularmente de sectores cooperativistas que decidieron no participar en algunas etapas del encuentro.
Calderón aseguró que las organizaciones conocían con anticipación la metodología de trabajo y los ejes temáticos, ya que estos fueron enviados mediante convocatorias oficiales y documentos disponibles a través de códigos QR.
Asimismo, reveló que representantes de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) solicitaron posteriormente incorporarse al proceso de discusión para presentar sus propuestas.
«Las puertas están abiertas. Tenemos que construir un nuevo Código Minero que incluya a todos los actores», afirmó.
Soluciones diferenciadas para cada sector
El ministro explicó que uno de los principios de la reforma será reconocer las diferencias entre la minería estatal, privada y cooperativa, evitando aplicar soluciones uniformes a realidades productivas distintas.
«Hay problemas similares, pero las soluciones no necesariamente son las mismas para la minería privada y para el sector cooperativo», sostuvo.
Como ejemplo mencionó el ámbito ambiental, donde cada segmento enfrenta desafíos específicos y requiere mecanismos de adecuación diferenciados.
En ese sentido, destacó que el Ministerio impulsa programas de capacitación en seguridad industrial y gestión ambiental mediante la Escuela Minera, con apoyo de empresas privadas y especialistas técnicos.
La cumbre continuará más allá del evento
Calderón insistió en que la Cumbre Nacional Minera no concluye con las reuniones realizadas esta semana, sino que forma parte de un proceso más amplio que finalizará con la presentación del nuevo Código Minero.
Explicó que las mesas técnicas tienen la misión de recoger propuestas e «ideas fuerza» que posteriormente serán incorporadas al proyecto de ley.
«No se escribe una ley en tres días ni en una sola jornada. Lo que estamos haciendo es construir la estructura del futuro Código Minero con los aportes de todos los sectores», señaló.
Pese a los momentos de tensión registrados durante algunas reuniones, el ministro aseguró que el Gobierno mantendrá abiertos los canales de diálogo y continuará convocando a los diferentes actores de la cadena minera.
Con esta reforma, el Ejecutivo busca actualizar un marco legal que permita incrementar las inversiones, mejorar la competitividad del sector, fortalecer la seguridad jurídica y consolidar a la minería como una de las principales fuentes de crecimiento económico y generación de divisas para Bolivia.
