
La Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (Sempspgs) ha advertido de que las lluvias torrenciales e inundaciones registradas en España pueden provocar impactos directos e indirectos sobre la salud, por lo que considera imprescindible reforzar la preparación frente a fenómenos climáticos extremos. Entre los riesgos inmediatos se encuentran lesiones, ahogamientos y accidentes derivados de arrastres de agua o daños en infraestructuras, además de interrupciones en la atención sanitaria y en el acceso a tratamientos, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
La organización subraya que, tras los episodios agudos, pueden surgir problemas de salud pública relacionados con el deterioro de la calidad del agua y los alimentos, la contaminación de redes de abastecimiento y el contacto con aguas residuales, lo que incrementa el riesgo de enfermedades infecciosas, principalmente gastrointestinales. Asimismo, la humedad persistente en viviendas afectadas favorece la aparición de mohos y contaminantes del aire interior, con consecuencias para la salud respiratoria y cardiovascular, además de propiciar la proliferación de mosquitos vectores de enfermedades. A ello se suma un impacto significativo en la salud mental, con aumento del estrés, la ansiedad y otros trastornos psicológicos.
La Sempspgs destaca que estos efectos afectan de forma desproporcionada a personas mayores, menores, pacientes crónicos, personas con discapacidad y colectivos vulnerables, por lo que reclama integrar la salud en las políticas de adaptación climática. Entre las medidas propuestas figuran reforzar los sistemas de alerta temprana, actualizar los mapas de inundabilidad, proteger infraestructuras críticas, especialmente sanitarias, garantizar la continuidad asistencial y el suministro de medicamentos, así como mejorar la coordinación entre salud pública, servicios sociales y emergencias e impulsar la educación ciudadana en medidas de autoprotección.


