Redacción
La Dra. Irene López es otorrino en ejercicio en la medicina privada. Forma parte importante de la candidatura que lidera la Dra. Mercedes Hurtado al Colegio de Valencia en las elecciones del próximo 8 de enero. En una entrevista con iSanidad explica sus objetivos como vocal de medicina privada para los médicos de Valencia.
¿Qué le animó a unirte a la candidatura de la Dra. Mercedes Hurtado?
Me animé a unirme a la candidatura a raíz de las reuniones que hemos mantenido para impulsar la Comisión de Medicina Privada dentro del Colegio. En ese trabajo conjunto he podido conocer a Mercedes de forma cercana y ver su capacidad de diálogo, su sensatez y su forma tranquila de hacer las cosas. Eso genera confianza y facilita que se puedan abordar temas complejos con rigor. Además, se trata de un proyecto que combina la experiencia y el conocimiento del Colegio con la incorporación de médicos en activo, perfiles jóvenes y muy conectados con la realidad diaria. Sentí que era el momento de aportar, especialmente desde el ámbito de la medicina privada.
El proyecto de la Dra. Hurtado para el Colegio de Valencia combina experiencia y conocimiento con perfiles jóvenes y muy conectados con la realidad diaria
¿Cómo ha sido su evolución profesional y cuál es tu ámbito y especialidad?
Soy otorrinolaringóloga, formada en la Universidad Complutense y en el Hospital Gregorio Marañón. Desde 2015 desarrollo mi actividad en Valencia, exclusivamente en el ámbito de la medicina privada. He trabajado en distintos centros y modelos asistenciales, lo que me ha permitido conocer bien el funcionamiento real del sistema. Compagino la actividad clínica diaria con responsabilidades en sociedades científicas, especialmente en el ámbito de guías clínicas y calidad asistencial. Todo ello me ha dado una visión muy práctica de la profesión, tanto desde el punto de vista clínico como organizativo que quiero aportar ahora desde la candidatura de Mercedes Hurtado y en beneficio del Colegio y sus colegiados.
¿En qué situación están y que se reclama desde el ejercicio privado de la medicina?
La medicina privada es un pilar fundamental del sistema sanitario, pero el médico muchas veces se siente poco respaldado. Existen problemas claros como honorarios desactualizados, inseguridad jurídica, exceso de burocracia y dificultades en la relación con aseguradoras, policlínicas y grupos hospitalarios. A esto se suma la falta de espacios reales de interlocución. Desde el ejercicio privado se reclama apoyo, estructura y una representación clara. No se trata solo de condiciones del ejercicio profesional, sino de poder ejercer con dignidad y con garantías para ofrecer una atención de calidad.
Para la Dra. Irene Lopez la medicina privada es un pilar fundamental del sistema sanitario, pero el médico muchas veces se siente poco respaldado
¿Qué plantean desde vuestra candidatura para el colectivo de la medicina privada?
Planteamos medidas prácticas y realistas. Impulsaremos una Comisión de Medicina Privada activa y útil, con asesoramiento al médico como profesional libre, canales eficaces para incidencias y propuestas, y una interlocución seria y continuada con los distintos actores del sistema. Apostamos también por reducir cargas administrativas innecesarias y por ofrecer formación en gestión, que hoy es imprescindible. El objetivo es que el médico no esté solo y que sienta que el Colegio es una herramienta de apoyo real en su día a día profesional. Es lo que proponemos y figura en el programa de Mercedes Hurtado.
Impulsaremos una Comisión de Medicina Privada activa y útil, con asesoramiento al médico como profesional libre, canales eficaces para incidencias y propuestas
¿El colegio puede ser ese nexo de unión para dignificar la profesión en cualquiera que sea su ámbito? ¿Cómo lo ve?
Creo firmemente que el Colegio debe estar ahí para ayudar y respaldar a los médicos de Valencia. Forma parte de su función esencial ordenar, proteger y representar al profesional, también en el ámbito de la sanidad privada. El Colegio tiene que ser un espacio neutral capaz de citar a todas las partes implicadas —aseguradoras, policlínicas y grupos hospitalarios— y fomentar un diálogo que aun hoy es insuficiente. Cuando ese diálogo no existe, el médico queda desprotegido y eso acaba repercutiendo en la relación médico-paciente y en la calidad asistencial. Velar por ese equilibrio es una responsabilidad clara de los colegios médicos.

