Redacción
La industria farmacéutica vive un momento decisivo. La innovación científica, la presión sobre los sistemas sanitarios y el cambio tecnológico exigen nuevos perfiles profesionales. En este contexto, el médico se convierte en una figura imprescindible. Así se evidenció durante el acto de entrega de diplomas de la sexta edición del MBA en Industria Farmacéutica y Biotecnológica de CTO, un programa exclusivo para médicos. El evento reunió a referentes del sector. Sus mensajes fueron claros y coincidentes: La industria farmacéutica necesita médicos, no como excepción, sino como pilar estratégico de su evolución.
La graduación del MBA de CTO no fue solo un cierre académico, fue una declaración de intenciones porque medicina e industria farmacéutica deben avanzar juntas
La formación clínica aporta una visión única y el médico entiende la enfermedad, al paciente y la práctica asistencial. Cuando ese conocimiento se traslada a la industria, el impacto se multiplica y las decisiones dejan de afectar a un solo paciente para beneficiar a miles. Durante el acto, se subrayó que el estudio del medicamento está inseparablemente ligado al ejercicio de la medicina. Comprender el mercado, la regulación y el acceso no aleja al médico de su vocación, al contrario, la amplía. La industria es también un espacio desde el que ejercer medicina con rigor y propósito.
La Dra. Ana Pérez Domínguez (Medical & Regulatory Affairs Director en AstraZeneca) es médico con más de dos décadas de trayectoria en compañías internacionales. Destacó que la industria sigue siendo una gran desconocida para muchos médicos y, sin embargo, recordó que nunca ha dejado de sentirse médico. Desde la industria, explicó, se puede contribuir a la salud poblacional y a la innovación de forma directa y responsable. Para ella, la transformación actual del sistema sanitario refuerza esta necesidad. La inteligencia artificial, el envejecimiento poblacional y la aparición de terapias altamente especializadas están redefiniendo el desarrollo del medicamento. En este escenario, los profesionales con formación clínica y visión estratégica son esenciales.
También Sandra Orta (VP General Manager Spain & Portugal en Bristol Myers Squibb) incidió en que el sistema sanitario está tensionado. La industria necesita médicos capaces de unir dos mundos, por un lado, el asistencial y por otro, el industrial. Su papel será clave para entender necesidades reales, diseñar soluciones viables y garantizar la sostenibilidad del sistema. La pérdida de patentes de grandes medicamentos y la llegada de moléculas dirigidas a nichos terapéuticos concretos exigen un conocimiento profundo de la enfermedad. Ese conocimiento reside, en gran medida, en los médicos, especialmente en aquellos formados también en áreas como acceso, regulación o estrategia.
Ana Pérez, Sandra Orta, Esther Mosquera, Belén Garijo y Elena Andradas fueron protagonistas, junto con los alumnos del Master de la entrega de diplomas
Esther Mosquera (Country Manager en FAES Farma) recordó que existen muchas formas de ejercer la medicina. Desde una consulta o desde la industria farmacéutica el propósito es el mismo, aliviar el sufrimiento y preservar la salud. La industria permite hacerlo con un efecto multiplicador, sin perder el sentido ético ni científico.
Belén Garijo, CEO de Merck, envió un mensaje desde Alemania en el que compartió y anunció su participación como ponente en la próxima edición del máster. El evento fue clausurado por la Dra. Elena Andradas, directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid. Ambas destacaron la importancia de integrar talento médico e innovación para afrontar los retos actuales del sistema sanitario.
El acto también contó con la participación de referentes del ámbito sanitario e industrial, así como con la intervención del vicepresidente de Recordati Rare Diseases, Juan Vila. Durante su intervención destacó la solidez académica y la conexión del máster con la realidad de la industria. Por su parte, el director del programa, Miguel Ruiz, puso en valor la valentía de los alumnos al dar el salto desde la práctica clínica a la industria, subrayando que muchos de ellos ya se encuentran trabajando en departamentos médicos.
El mensaje se reforzó desde la docencia porque los responsables académicos del master destacaron que los alumnos dejan de ser estudiantes para convertirse en compañeros. Ahora, insistieron, son médicos preparados para asumir responsabilidades en departamentos médicos, regulatorios, comerciales o de acceso al mercado. Incluso desde la máxima dirección internacional, el mensaje fue inequívoco: la industria farmacéutica necesita médicos comprometidos, formados y valientes, profesionales capaces de liderar con criterio clínico y visión global.

