G.M.C.
La operación militar de la Administración Trump para capturar y llevar a los juzgados estadounidenses a Nicolás Maduro y su mujer, ha convulsionado al mundo y a los venezolanos dentro y fuera del país. Al sentimiento de esperanza que generó en la diáspora venezolana la caída de Maduro, le ha seguido el miedo y la incertidumbre, acrecentada por la decisión del presidente de EE.UU. de poner al frente del Gobierno venezolano a Delcy Rodríguez, mano derecha del presidente caído, y dejar en último plano el cambio democrático a través de elecciones.
En todo este proceso, rápido y con muchas incógnitas por delante, el sistema sanitario venezolano se encuentra en una situación crítica, según reportan los propios médicos del país. Los facultativos que tuvieron que marcharse del país y ejercen en España siguen muy de cerca la situación de la sanidad venezolana, incluso haciendo su propio reporte de fallecidos y heridos por la incursión militar estadounidense a través de la red de médicos que trabajan en los hospitales venezolanos.
El Dr. Giovanni Provenza, es uno de los médicos venezolanos que tuvieron que salir de su país hace casi 11 años. Hasta hace un mes, presidía la Asociación de Médicos Venezolanos en España y también dirigió la Federación de Asociaciones de Médicos Iberoamericanos. Actualmente es residente de traumatología en un hospital público de la Comunidad de Madrid, y mantiene contacto de forma constante con sus colegas en Venezuela. Pocos días después del shock que generó la intervención militar estadounidense, que en su caso pasó de la «conmoción» inicial a cierto «escepticismo», analiza la situación del sistema sanitario en estos momentos y el papel que los médicos en el exilio pueden tener en su reconstrucción, si se dan las circunstancias para una transición real hacia la democracia.
«Son 26 años esperando algún cambio y, lamentándolo mucho, no se había visto ese cambio. Ahora estamos con mucha incertidumbre, por lo que está pasando y por lo que puede pasar»
¿Cómo vivió la madrugada del dos a tres de enero?
Al principio con un poco de conmoción, luego con un poco de escepticismo; son 26 años esperando algún cambio y, lamentándolo mucho, no se había visto ese cambio que tanto deseábamos todos los millones de personas que estamos en el extranjero. Ahora estamos con mucha incertidumbre, por lo que está pasando y por lo que puede pasar.
La Academia Nacional de Medicina de Venezuela ha hecho un llamamiento a la serenidad ante lo que está ocurriendo y ha pedido que se proteja la salud mental. ¿Cómo está la situación sanitaria en estos días en Venezuela?
Creamos una red de médicos a nivel nacional que se llama Médicos por la Salud y tenemos la Encuesta Nacional de Hospitales, donde de forma continua hacemos un reporte de la situación de los hospitales y de los centros de atención allí en Venezuela. Acá, en la Asociación de Médicos en España, somos más de 6000 médicos acá y tenemos una red de comunicación directa con todos los colegas médicos que se encuentran en Venezuela.
Hace poco el presidente Edmundo González nos pidió que averiguáramos la situación que estaban viviendo los hospitales públicos en Venezuela, y por eso nos dimos a la tarea de hacer un reporte del número de heridos y de fallecidos en estos días.
«Somos más de 6000 médicos acá y tenemos una red de comunicación directa con todos los colegas médicos que se encuentran en Venezuela»
La salud mental es algo importante que hemos vivido todos los que hemos padecido el régimen y hemos tenido que emigrar, pero ahora estamos en un escenario de guerra que es una situación mucho más compleja. Se le ha dado mucho énfasis a la operación militar que ha tenido Estados Unidos dentro de Venezuela, pero la realidad es que llevamos muchos años de represión, tortura y acoso por parte de la dictadura hacia los médicos venezolanos y hacia la población civil.
Me decía que sí que se ha hecho ese reporte de personas heridas y fallecidas en estos días, ¿Cuáles son las cifras que maneja la red de médicos?
Hasta la fecha había 70 fallecidos y más de 90 heridos militares. No tenemos constancia de que civiles hayan sufrido este ataque, no quiere decir que no los haya, pero la información que tenemos es de que todos los fallecidos son de la guardia presidencial, la custodia presidencial, el batallón Caracas y una academia de militares que hay en la capital.
La red de médicos de Venezuela contabiliza «70 fallecidos y más de 90 heridos militares; no tenemos constancia de que civiles hayan sufrido este ataque»
La información se maneja de forma anónima, con mucha delicadeza y con mucho cuidado porque hay miedo a represalia por parte del régimen. El hecho de que hayan capturado y extraído a Nicolás Maduro no significa que haya habido un cambio real dentro del país; sigue gobernando la misma trama criminal, financiado por el narcotráfico y por el terrorismo. Los médicos allí están muy asustados, con mucha incertidumbre, haciendo su trabajo en los hospitales y esperando a ver cuál es el desenlace de todo esto.
¿Cómo describiría la situación real del sistema sanitario en Venezuela en estos momentos?
El sistema sanitario en Venezuela se encuentra en terapia intensiva. Es un sistema que ha sido desmantelado en los últimos 26 años, donde no ha habido una inversión real ni en infraestructura ni en dotación de insumos ni en captación de personal sanitario.
El resultado es que tenemos una población totalmente desatendida donde, incluso desde hace 10 años, los pacientes en los hospitales públicos tenían que comprar sus propios insumos para que los médicos pudiéramos hacer el trabajo; no había gasas, yeso, anestésicos ni material de osteosíntesis u otros insumos. La situación ha empeorado en los últimos años y la realidad es que los hospitales están funcionando bastante mal.
«El sistema sanitario en Venezuela se encuentra en terapia intensiva, ha sido desmantelado en los últimos 26 años»
Llevamos muchos años trabajando en hacer un plan sanitario para cuando llegase el momento de transición y la reconstrucción va a ser compleja y muy larga después de muchos años de desmantelamiento. Será necesario recuperar la infraestructura, que es volver a retomar los centros de atención primaria en las zonas populares, que están totalmente abandonadas.
Hay que invertir en modernizar y retomar la infraestructura en los distintos hospitales del país y, por otro lado, garantizar que haya una dotación de insumos y de medicamentos de todo tipo y que pueda haber un personal sanitario trabajando allí porque la realidad es que más del 90% de los médicos que hemos egresado en las universidades de Venezuela estamos fuera del país. Eso va a ser un reto: intentar captar a la población de médicos, sanitarios, enfermeros que se encuentran fuera de Venezuela y que puedan regresar.
«Llevamos muchos años trabajando en hacer un plan sanitario para cuando llegase el momento de transición y la reconstrucción va a ser compleja y muy larga»
¿Cree que ahora pueden decaer las sanciones económicas de EE.UU. que podían afectar a la adquisición de materiales para el sistema sanitario?
El bloqueo es un bulo de los medios de comunicación de la izquierda a nivel mundial. En Venezuela no hay ningún bloqueo. Si vas a un centro comercial en Caracas se encuentran todos los productos de primera necesidad americanos, europeos y de lo que quieras.
Lo que no hay es voluntad real en invertir en un sistema, ya no solo sanitario, sino de educación, en infraestructura y en todos los servicios públicos porque la realidad es que todos los recursos económicos de Venezuela, producto de los recursos naturales, han sido expropiados por una banda criminal que se ha quedado con el dinero por la corrupción interna y para financiar intereses a nivel geopolítico internacional, apoyando a Rusia, a Irán, a Cuba y a todos los países que se han beneficiado de esta dictadura.
«Va a ser un reto intentar captar a la población de médicos, sanitarios, enfermeros que se encuentran fuera de Venezuela y que puedan regresar»
De los primeros aspectos sobre los que ha hablado Donald Trump es sobre el petróleo. ¿Confía en que la reconstrucción del sistema sanitario sea prioritaria? La salud es prioritaria en todas partes del mundo. Junto con la educación, tienen que ser la entidad fundamental de cualquier sociedad. En Venezuela hemos pasado de producir más de tres millones de barriles de petróleo al día a producir 700.000, se ha disminuido un 65% la producción del petróleo del país.
Somos el país con la mayor reserva de petróleo del mundo, pero la más desaprovechada. Y esa es la realidad. Esperemos que esos recursos, bien reconducidos y explotados, ya sea internamente e incluso con la ayuda de los Estados Unidos, se utilicen para la sociedad venezolana- pues sea utilizado destinada para la sociedad venezolana.
¿Qué papel podrían jugar los médicos venezolanos en la diáspora en un eventual proceso de reconstrucción del sistema sanitario del país?
La medicina es una profesión donde tenemos una formación continuada y todos los médicos que estamos en el extranjero nos hemos seguido preparando y hemos adquirido conocimiento. Esperamos que todo ese potencial, ese recurso científico, pueda volver a Venezuela para aportar su granito de arena para poder reconstruir el sistema de salud. Estoy seguro de que más de la mitad de los colegas que se encuentran en España estarían dispuestos a regresar a Venezuela si hay unas condiciones de seguridad y laborales estables para poder trabajar.

