Anuario iSanidadental 2025
Dra. Lola Temprano Maroto, odontóloga de atención primaria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas)
La odontología es una disciplina clave en la salud pública, ya que no solo se encarga del cuidado de los dientes y encías, sino que también juega un papel fundamental en la salud general de la población. El acceso a la atención odontológica es esencial para prevenir y tratar enfermedades orales que pueden tener repercusiones sistémicas, como enfermedades cardiovasculares, diabetes o problemas respiratorios. En este contexto, la implantación de especialidades odontológicas, incluyendo la odontología familiar y comunitaria, dentro del sistema público de salud puede tener un impacto muy positivo tanto para los pacientes como para los propios profesionales.


El cuidado de la salud oral es un derecho básico que debe ser garantizado a toda la población, independientemente de su nivel socioeconómico. Las enfermedades dentales son uno de los problemas de salud más prevalentes, especialmente entre las personas con menos recursos. Caries, enfermedades periodontales y malformaciones dentales afectan la calidad de vida de los individuos, teniendo un impacto negativo en su bienestar físico, emocional y social, con problemas de autoestima, incluso aislamiento social.
A menudo, por desgracia, los servicios odontológicos se perciben como una atención secundaria que se considera menos urgente-importante que otros tipos de atención médica. Sin embargo, los avances en la medicina han demostrado que la salud bucal y la salud general están estrechamente relacionadas. Por lo tanto, el fortalecimiento de la odontología en el sistema público de salud es fundamental para mejorar la calidad de vida de la población y prevenir complicaciones más graves a largo plazo.


El acceso a la atención odontológica es esencial para prevenir y tratar enfermedades orales que pueden tener repercusiones sistémicas, como enfermedades cardiovasculares, diabetes o problemas respiratorios
En muchos países, como España, la atención primaria es la puerta de entrada al sistema sanitario, donde los pacientes reciben atención médica general y preventiva. Este modelo es muy efectivo para la detección temprana de enfermedades y la promoción de hábitos saludables. Sin embargo, la mayoría de los sistemas de salud públicos no han integrado de manera efectiva la odontología dentro de la atención primaria, y muchos que la tienen es de un modo testimonial sin una cartera que cubra ampliamente las necesidades de tratamiento a la población, sobre todo adulta.
Actualmente, las especialidades odontológicas son inexistentes en España. La creación de la odontología familiar y comunitaria daría un empuje muy importante a la profesión y ganaría en atractivo este tipo de trabajo que permite que los pacientes accedan a una atención integrada, continua y especializada dentro del ámbito primario, como para el médico y el pediatra. La odontología familiar y comunitaria se basa en el concepto de atención continua y personalizada para cada paciente y se enfocaría en la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento de enfermedades bucales desde una perspectiva integral.
Además, estos especialistas podrían coordinarse con los otros profesionales de la salud para abordar enfermedades sistémicas relacionadas con la salud bucal, como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, y esto mejoraría la eficiencia del sistema sanitario. Al igual que los médicos de familia, los odontólogos familiares tendrían un enfoque integral en el bienestar del paciente.
Los odontólogos tienen mucho que aportar en la mejora de la salud general de la población
La inclusión de esta especialidad odontológica también tendría grandes beneficios para la propia profesión odontológica. En primer lugar, permitiría que los odontólogos tuvieran un rol más prominente en la atención primaria, lo que aumentaría la visibilidad y el valor de la odontología como disciplina sanitaria en entredicho con las posibles reformas de la administración estatal en el momento actual.
Por otro lado, la especialización en odontología familiar y comunitaria también ofrecería oportunidades para la investigación y el desarrollo de nuevas estrategias de salud pública. Los odontólogos podrían estudiar de manera más profunda los problemas de salud oral en diferentes comunidades y poblaciones, y crear programas más eficaces de prevención y educación. Esto tendría un impacto positivo en la salud pública a largo plazo, reduciendo los costos de tratamiento y mejorando la salud bucal de la población.
Por lo tanto, promover la inclusión de esta especialidad en el sistema público de salud debería ser una prioridad para los gobiernos y las autoridades sanitarias. Al igual que los médicos y enfermeras tienen un papel crucial en la atención primaria, los odontólogos tienen mucho que aportar en la mejora de la salud general de la población, reduciendo la carga sobre los hospitales y, lo más importante, garantizando un acceso más equitativo a la atención dental para todas las personas.


