Avanza la agenda del presidente Gustavo Petro en España y en su atención a medios concedió una entrevista a el diario El País, en la que hizo duras advertencias sobre el futuro de América Latina, habló de la política internacional y resumió algunos de sus logros, ad portas de terminar su mandato.
Inicialmente, el mandatario advirtió que América Latina podría entrar en una fase de “rebelión” si Estados Unidos no replantea su política hacia la región, principalmente con los programas migratorios agresivos de deportaciones y las políticas agresivas de Donald Trump.
“Ellos usan sus políticas y sanciones como un mecanismo de extorsión (…) te persiguen y te amenazan con que te pueden llevar, como a Maduro, a Estados Unidos. Entonces, un sistema así es como el que tenía el rey de España hace unos siglos. ¿Y cuál fue la respuesta latinoamericana? La rebelión, y no hubo más rey. Eso sucedería ahora si el Gobierno Trump no es capaz de replantear su relación con Latinoamérica”, afirmó el jefe de Estado.
El jefe de Estado criticó especialmente el uso de instrumentos financieros y sanciones internacionales como herramientas de presión política. Según afirmó, la inclusión de dirigentes en listas del Tesoro estadounidense (como la lista OFAC) se utiliza para condicionar decisiones políticas en la región y debilitar a gobiernos que mantienen posiciones independientes frente a Washington.
A pocos meses de terminar su mandato en agosto de 2026, Petro hizo un balance de su gobierno y reconoció errores en su administración. Admitió que algunos de sus principales objetivos, como la política de “paz total” y la lucha contra la corrupción, no avanzaron como esperaba y que hubo equivocaciones en la elección de algunos altos funcionarios.
El presidente también expresó desconfianza frente al funcionamiento de algunas instituciones colombianas. En la entrevista cuestionó el sistema electoral del país y señaló que existe una historia de fraudes en procesos electorales, aunque afirmó que respetará los resultados de las elecciones presidenciales.
Al mismo tiempo, dejó claro que no aceptaría un eventual fraude electoral. Ante la pregunta sobre si reconocerá los resultados de los comicios, respondió que sí lo hará, pero advirtió que no aceptaría irregularidades que alteren la voluntad de los votantes.
En el plano político interno, aseguró que las elecciones presidenciales de 2026 representan una disputa entre su proyecto político y el uribismo. Petro identificó esa contienda como una confrontación entre su legado político y los sectores conservadores que buscan revertir sus reformas.
Finalmente, el presidente relativizó el avance de la ultraderecha en la política internacional y sostuvo que la izquierda mantiene una fuerte presencia en varios países de la región. Según dijo, los gobiernos progresistas en América Latina muestran que ese sector político sigue teniendo capacidad de liderazgo en el continente.

