Nieves Sebastián Mongares
Casi el 70% de personas fumadoras afirma querer dejar este hábito. En el proceso, el asesoramiento médico es fundamental y este puede incluir la prescripción de opciones farmacológicas que ayuden a dejar el tabaco. Ahora, las personas que hayan tomado esta decisión disponen de un nuevo medicamento de prescripción médica, Recigarum Solución Oral, desarrollado por Adamed. Este está indicado en adultos para tratar la dependencia tabáquica así como para reducir la ansiedad asociada a la dependencia a la nicotina, en fumadores adultos que estén dispuestos a dejar de fumar.
El fin de Recigarum Solución Oral es el abandono permanente del consumo de productos nicotínicos y con esta nueva presentación se pretende ayudar cada vez a más personas a lograr este objetivo. Este tratamiento tiene una duración de 25 días y se debe dejar de fumar por completo el quinto día del mismo. En caso de recaída o fracaso, debe interrumpirse y reanudarse en dos o tres meses. Además, Recigarum Solución Oral se vende en un único envase multidosis, suficiente para completar todo el tratamiento.
La novedad de esta presentación es que es una solución oral, un líquido con sabor a menta, presentada en una bomba dosificadora; cada dosis o accionamiento de la bomba, suministra 0,19 mililitros de solución que contiene 1,5 miligramos del principio activo; esta es la misma dosis que contienen los comprimidos homólogos. Este debe tomarse por vía oral y puede administrarse indistintamente con o sin agua o líquido.
Los expertos ponen en valor la llegada de una nueva alternativa farmacológica para la deshabituación tabáquica que pueda mejorar la adherencia en determinados perfiles de pacientes
En palabras del Dr. Carlos A. Jiménez-Ruiz, especialista en Neumología y experto en tabaquismo, “la disponibilidad de este medicamento representa una innovación relevante en el tratamiento farmacológico del tabaquismo, ya que amplía las posibilidades de administración más allá de los comprimidos tradicionales. Esta formulación puede mejorar la adherencia en determinados perfiles de pacientes”. El Dr. Jiménez-Ruiz ha resaltado que una de las principales ventajas que puede aportar este fármaco es el aumento de la adherencia, al poder resultar más cómodo para algunos sujetos. “Este era un aspecto que nos preocupaba y, al analizarlo vimos que era muy alta, de entre el 85 y el 90% entre aquellos que usaban este fármaco; al ser esta nueva presentación, se mantiene igual o podría aumentar respecto a los comprimidos”.
Por su parte, el Dr. Raúl de Simón, coordinador del grupo de trabajo de Tabaquismo en Semergen y médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, ha puesto en valor que “el impacto de los fármacos depende de que estos estén financiados y accesibles a todos los fumadores”. “La evidencia demuestra que la financiación incrementa de manera significativa los intentos de abandono, la abstinencia mantenida y reduce las desigualdades sociales en salud”, ha agregado el experto.
Tabaquismo y enfermedad cardiovascular
En la actualidad, el tabaquismo es el segundo factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares. Se estima que, el consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno contribuyen a aproximadamente el 17% de todas las muertes relacionadas con en enfermedad cardiovascular, lo que se traduce en más de tres millones de personas cada año. A este respecto, el Dr. José Abellán, cardiólogo intervencionista en el Hospital Santa Lucía de Cartagena, ha expuesto la relación entre tabaquismo y riesgo cardiovascular, aludiendo a hechos concretos como las placas de ateroma que se pueden generar como consecuencia de este hábito, las cuales aumentan el riesgo de infartos.
“Es importante que las generaciones nuevas no se expongan a esta enfermedad que es el tabaquismo que genera una peor calidad de vida, pudiendo causar enfermedades cardiovasculares o ictus, todas ellas muy discapacitantes”, ha apuntado el Dr. Abellán. Siguiendo este hilo, se ha referido a nuevas formas de tabaquismo, como “los vapeadores, que aunque puede parecer que expongan menos a determinadas sustancias, igualmente hacen que se inhalen tóxicos”. Por todo lo anterior, el experto ha resaltado también la importancia de contar con alternativas farmacológicas que ayuden a la deshabituación tabáquica. Aquí, el Dr. Jiménez-Ruiz ha apuntado que “es relevante contar con un buen abanico terapéutico para estas personas fumadoras, ya que gracias a ello se aumenta la probabilidad de eficacia del tratamiento, pero también la seguridad”.
Aquí, el Dr. Simón ha detallado que “es un fármaco libre de interacciones, siendo los fármacos antituberculosos los únicos con los que no puede tomarse; pero puede usarse incluso con pacientes polimedicados sin comprometer la seguridad”.
El tabaquismo tiene un impacto directo en el riesgo cardiovascular, por lo que los especialistas ponen el foco en que las nuevas generaciones no adquieran este hábito y que se den herramientas efectivas para las personas que lo quieran dejar
Asimismo, el Dr. Abellán ha desmentido algunas teorías como las relativas a que el tabaco no es tan dañino en personas que hacen deporte. “En ocasiones se piensa que si se siguen unos buenos hábitos y el colesterol LDL está en niveles bajos, se puede fumar; se tiende a creer que se limitan los efectos nocivos, pero en el ámbito cardiovascular, el tabaco y otros factores de riesgo no hacen que se sumen, sino que se multipliquen”, ha desarrollado el cardiólogo.
Los expertos han recordado en que la financiación del fármaco recoge un intento de deshabituación tabáquica al año, puntualizando entre la aprobación y la financiación de esta presentación. Pero, dadas las implicaciones del tabaquismo, han reforzado la idea de que aquellos que tomen la decisión de dejar de fumar dispongan de asesoramiento médicos y psicológico en los casos que sea necesario, contando con fármacos que les ayuden en la consecución de este objetivo, y viendo a los profesionales sanitarios como red de apoyo para ayudarles durante todo el proceso.

